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El responsable de Exolum, Jorgue Guiillén, aspira a crecer en el archipiélago. Arcadio Suárez
«Entramos en Canarias con la intención de dar guerra en el sector del combustible»

Jorge Guillén. Responsable de Exolum en España

«Entramos en Canarias con la intención de dar guerra en el sector del combustible»

Desembarco en las islas. ·

Exolum (antigua Campsa y después CLH) aspira a jugar un papel clave en la transición energética del archipiélago

Silvia Fernández

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 16 de junio 2024

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La compañía de transporte y almacenamiento de combustibles Exolum (antigua CLH y primero Campsa) invertirá 12 millones de euros en Lanzarote en una planta de combustible en su aeropuerto tras tener presencia ya en el de Tenerife Sur. Desde aquí, Exolum prevé crecer en otras áreas en Canarias y jugar un papel clave en la transición energética del archipiélago, en los biocombustibles como el SAF, clave en la descarbonización del sector aéreo.

–Exolum ha entrado en las islas a través de los aeropuertos, ¿seguirán su expansión?

- Hace unos años nos dimos cuenta que una de las puertas de entrada en las islas era el negocio de aviación. Además de tener en l a península la distribución de los combustibles, desde las refinerías a las instalaciones donde se cargan los camiones que van a las estaciones de servicio, tenemos un negocio en el que construimos y operamos las instalaciones de combustible de los aeropuertos. En este negocio, en la península, siempre tuvimos una presencia intensa. En los años previos nos expandimos internacionalmente, con presencia en Holanda, Panamá, Ecuador y ahora, estamos construyendo una instalación en Lima (Perú) y en Lisboa (Perú) y el año que viene entraremos en el aeropuerto de Charles de Gaulle (París). La expansión a Canarias, teniendo presencia en el resto del mundo, es natural. Cuando Aena sacó el concurso para operar la instalación de combustible en el aeropuerto de Tenerife Sur concursamos y lo ganamos y ahora, que lo saca para construir la nueva planta de combustible del aeropuerto de Lanzarote, también hemos concursado y nos lo han adjudicado.

–¿En qué consiste exactamente el proyecto de Lanzarote? ¿Es solo almacenamiento?

- Tendremos tres tanques de almacenamiento y hay espacio para un cuarto a futuro. En ellos se descargará el combustible de la terminal de Disa. Camiones cisterna cargarán el combustible y lo llevarán a los aviones. Parte del proyecto pasa por el desmantelamiento de la actúa planta de combustible y un oleoducto que había antiguo. Creemos que el proyecto aporta resiliencia al abastecimiento de la isla. Sustituimos una capacidad de 1.300 metros cúbicos por 6.000 y eso, a todos los habitantes de Lanzarote y al sector turístico, les tiene que dar más tranquilidad. La solidez de abastecimiento va a ser mayor y aunque se den circunstancias que comprometan el suministro el colchón va a ser más sustancial.

– ¿Prevén seguir creciendo en Canarias en algún otro aeropuerto?

- Ahora mismo no hay ninguna licitación en marcha pero claro que tenemos intención de seguir creciendo y no sólo en aeropuertos. Nosotros tenemos vocación de acompañar la transición energética del archipiélago. Es un proceso donde va a haber muchos cambios y en esos cambios surgen oportunidades y seguro que vamos a encontrar posibilidades de desarrollo de instalaciones. Nuestra intención es seguir trabajando ahí.

–Cuando habla de oportunidades y posibilidades, no sé si puede concretar algo más.

- Es difícil de concretar pero en líneas generales la transición va a suponer la entrada de biocombustibles, la progresiva reducción de combustibles fósiles, y el desarrollo de logística de hidrógeno. Todas estas cosas que estamos haciendo en otras partes del mundo, llegarán años en llegar, pero en un entorno como Canarias que necesita soluciones muy específicas pensamos que vamos a poder desarrollarlo.

–Da la impresión de que están entrando en Canarias buscando un posicionamiento para jugar un papel clave en la transición energética.

- Nuestra visión de la transición es que va a ser un proceso largo. Está la parte de transporte ligero, con la electrificación, que aún va a tardar años. Aparecerán tecnologías como el hidrógeno que aún no está claro el papel que va a jugar. El sector aéreo es difícil de descarbonizar y ahí habrá que desarrollar cosas nuevas. El transporte marítimo también es de difícil descarbonización. Lo que vemos es que hay utilizar la necesidades actuales como puente hacia las necesidades futuras. Si entrásemos en Canarias desarrollando instalaciones de hidrógeno sería un salto al vacío puesto que aún no hay demanda pero, utilizar la demanda actual para posicionarnos para demanda futura, es la estrategia más inteligente.

–¿Puede suponer su entrada en Canarias un cambio para el casi monopolio que existe en el almacenamiento de combustible?

- Bueno, poquito a poco. Hemos dado dos pasos y aparecemos común actor nuevo en la parte de aviación que tradicionalmente estaba restringido a las compañías con presencia en las islas. En el resto, veremos. Desde luego, nuestra intención es dar guerra y todo lo que haya que desarrollar nuevo plantear nuestras propuestas.

–¿Aspiran también a entrar en los puertos? Hay que destacar que el de Las Palmas es el segundo del Estado en suministro de buques y puede ser una oportunidad.

- Lo que decía antes. Nuestra gente que hace desarrollo de negocio siempre pone un punto cuando ve oportunidades. En Canarias sigue aún en un nivel incipiente y los números son bajos pero si tenemos gente mirándolo.

– ¿Por qué han tardado tanto en llegar a las islas?

- En la parte de aviación las inversiones en infraestructuras son caras y se necesitan muchos años para amortizarlas. El de las infraestructuras es un negocio en el que hay que tener paciencia y esperar la oportunidad que es lo que hemos hecho. Lo hemos hecho en aviación y esperamos que ocurra en otros aspectos, apoyados en la transición energética.

–El sector de las gasolineras 'low cost' se queja de que en Canarias no puede ofrecer mejores precios y de la dificultad de crecer porque no hay opciones de almacenamiento y existe casi un monopolio. ¿Puede cambiar esto con su entrada en Canarias?

- La situación es la misma. En la península tenemos una red muy mallada donde no solo operamos las terminales sino también el transporte de combustible. Tenemos 4.000 kilómetros de oleoducto, tenemos dos buques y esto permite ofrecer un servicio que es singular en toda Europa y por el que cada cliente puede entregar el producto en un sitio y retirarlo en otro distinto. Ese modelo es difícil de trasladarlo a Canarias por motivos de distancia pero sí pensamos que podemos aportar independencia de la parte logística de la comercialización.

–Podemos, entonces, ser optimistas los consumidores canarios.

- Si llega la oportunidad la aprovecharemos pero es una actividad en la que hay que ser paciente y esperar. En Lanzarote una inversión de 13-14 millones de euros requiere de paciencia y de que durante mucho tiempo haya actividad. Hay que encontrar el momento y el mercado para entrar.

–Respecto al SAF, se supone que por ahí pasa el futuro de la aviación pero hoy hay poco combustible en el mercado y el que hay es caro. ¿Qué previsiones manejan ustedes?

- En eso hay bastante consenso. Es un mercado que viene bien definido por la normativa europea. Es cierto que el SAF es muy escaso hoy en día y bastante caro pero hay una normativa europea que define el aumento de la obligación del uso de ese combustible y pensamos que esa será la tendencia. Vemos complicado que la voluntad de pagar de los viajeros y líneas aéreas supere el objetivo europeo, con lo que cada año se consumirá lo fijado.

–El Gobierno de Canarias aspira a crear un a planta de SAF en las islas con colaboración público-privada. No sé si han llegado a tener conversaciones.

- No, no hemos hablado pero somos uno de los sospechosos habituales para lo que es la logística. En un planta de este tipo siempre hay una parte logística y nosotros siempre nos ofrecemos a participar en ello y socializar el riesgo de la inversión.

–¿Consideran que el SAF y el aumento del precio de los billetes puede repercutir en negativo en la demanda de los viajes a Canarias?

- En números gruesos que dan las líneas aéreas. El consumo de combustible es un 30% de sus costes y el precio de SAF puede estar entre tres y cuatro veces por encima del precio del combustible tradicional. El impacto que tiene en el billete se lo puede imaginar. Las obligaciones de consumo de SAF son del 2% para 2025 y del 6% en 2030. El precio en el impacto del precio del billete es aún limitado. Es progresivo y el mercado espera que hasta 2030 los precios sean altos pero a medida que se desarrollen tecnologías vayan bajando. En cualquier caso quiero pensar que la propia UE irá adaptando según vaya el mercado.

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