Fachada del Banco de España. / Óscar Chamorro

Las empresas ganan un 95% más en 2022 mientras los salarios crecen un 3,2%

El Banco de España advierte, no obstante, que los márgenes no han recuperado niveles prepandemia, al no haber podido trasladar todo el incremento de costes a los precios de venta

Clara Alba
CLARA ALBA

Las empresas españolas han sabido aprovechar el entorno inflacionista para mejorar en beneficios, facturación y posición patrimonial este año. Sin embargo, esa mejora no es suficiente para recuperar los márgenes de 2019. Esta es una de las principales conclusiones de la Central de Balances publicada este jueves por el Banco de España. Un documento muy esperado este año, en medio de las dudas sobre si las empresas están trasladando la mejora de resultados al salario de sus trabajadores.

Teniendo en cuenta que la institución toma una muestra mínima para los datos de 2022 (de tan solo 950 empresas), las cifras sí ofrecen una guía clara sobre la actividad del tejido productivo español. En total, el beneficio ordinario neto (antes de extraordinarios e impuestos) fue un 94,7% superior hasta septiembre respecto a los nueve primeros meses de 2021.

En ese mismo periodo, el repunte de los salarios se ha limitado al 3,2%, según los datos del supervisor. Si a esa subida se suma el alza del 3,6% registrada por el crecimiento del empleo medio efectivo, resulta que los gastos de personal para las empresas se elevaron un 6,9% en el periodo.

«Es fácil dejarse llevar y pensar que el beneficio empresarial está creciendo de forma desproporcionada, pero tenemos que tener claro que hablamos de ratios y que los márgenes sobre ventas no se han recuperado por completo, en parte porque las empresas no han podido trasladar todo el incremento de costes de producción -especialmente los vinculados a los insumos energéticos- al precio final de venta», explica Ángel Gavilán, director general de Economía y Estadística del Banco de España.

En concreto, el margen sobre ventas -la capacidad de las empresas para trasladar el incremento de costes de producción a los precios de venta- está ahora un 20% por debajo de niveles prepandemia. Eso en términos generales, pues determinados sectores como comercio y hostelería no solo han recuperado todo lo perdido durante la crisis, sino que ya superan aquellas cifras.

Desde el Banco de España insisten en que, si los resultados se comparan con los de 2019, el beneficio y la evolución de la masa salarial ha sido similar. Indican que si se descuenta la inflación acumulada en el periodo, «tanto los empresarios como los trabajadores han perdido poder adquisitivo en términos reales» ante ese incremento de los consumos intermedios, sobre todo relacionados con las importaciones energéticas. Es decir, ya se estaría produciendo de manera implícita un pacto de rentas en el que hay contención de los salarios y se constata también que las empresas no han terminado de trasladar el alza de costes a sus precios de venta.

Esta situación mantiene en alerta a la institución comandada por Pablo Hernández de Cos. «Nos preocupan los efectos de segunda ronda, pues podría haber una voluntad futura de trasladar los costes al precio de venta y generar presiones inflacionistas adicionales en 2023 y 2024, tanto por parte de los empresarios, como por parte de los trabajadores», si deciden poner fin a esa pérdidas de poder adquisitivo.

Cifras

La información recogida por la muestra trimestral de la Central de Balances del Banco de España evidencia que durante los tres primeros trimestres de 2022, la facturación de las empresas creció un 48,7% en términos nominales en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. Un incremento mucho más potente que el 16,2% de 2021. «El crecimiento observado en los tres primeros trimestres de este año, que es el más elevado de la serie trimestral, ha estado muy condicionado por el aumento de los precios de venta», indican desde la institución.

El valor añadido bruto (VAB) aumentó hasta septiembre de 2022 un 21,1%, una cifra también muy superior al 12% de crecimiento experimentado el año previo. Es, además, el incremento más elevado registrado por este excedente en toda la serie trimestral.

A pesar de ese notable avance de enero a septiembre, el Banco de España advierte que los datos referidos exclusivamente al tercer trimestre muestran ya una pérdida de dinamismo con respecto al trimestre anterior, «lo que resulta consistente con la fuerte desaceleración de la actividad económica que se recoge en la estimación preliminar del PIB del mismo período».

Esta pauta se produjo en la mayoría de las ramas de actividad, pero se dejó notar especialmente en la de industria, y, en menor medida, en comercio y hostelería.