Entrevista a Gustavo Santana, viceconsejero de Empleo del Gobierno de Canarias

«Sabemos qué empresas abusan y vamos a actuar»

09/09/2019

Su incorporación al Gobierno de Canarias no fue una sorpresa por el estrecho vínculo que le une al PSOE. Comenzó en las Juventudes Socialistas de San Bartolomé de Tirajana, como secretario general, en 2003 y llegó a ser diputado por el PSOE en el Congreso de los Diputados en 2007. En 2011 salta a la UGT de Canarias y llega a competir con Cándido Méndez para liderar el sindicato, aunque no lo consiguió. Ahora retorna a la política.

— Hace poco más de un mes fue designado viceconsejero de Empleo lo que obligó a dejar su cargo como secretario general de la UGT de Canarias. ¿Cuesta pasar de sindicalista a político?

— De momento estoy aterrizando. Afortunadamente las materias a tratar las conozco y el objetivo es seguir con la línea del diálogo y la concertación social y dar un impulso a la negociación colectiva. El fin es avanzar a la igualdad, fomentar las políticas de prevención de riesgos laborales y mejorar la calidad del empleo. Hay una diferencia sustancial entre ser secretario de la UGT de Canarias y estar en el Gobierno con una responsabilidad tan amplia, pero desde el sindicato hemos influido en la política y muchas cuestiones que tengo que desarrollar ahora desde el ámbito político son producto de la influencia sindical y empresarial. Un ejemplo de esto es el marco de diálogo social que favoreció la ley de participación institucional de 2014 y que marca la complicidad de los agentes económicos. Además todos me conocen y saben de mi capacidad para intentar llegar a acuerdos y de trabajar.

¿Coartará la política alguna actuación que como sindicalista consideraba primordial?

— Estando en un gobierno progresista la situación es más fácil porque los criterios de la dirección que deben tomar las relaciones laborales son casi las mismas. Ahora hay que llevar a cabo una serie de acciones enmarcadas dentro del pacto progresista en Canarias, donde el presidente Ángel Víctor Torres marcó líneas concretas en su discurso de investidura. En mi caso, se me hace fácil desarrollarlas y no se nota el cambio. Es cierto que en una dimensión política la tarea es más de conciliar y atraer complicidades, que también lo hacía en UGT, pero ahora con más capacidad y respetando la autonomía de las partes. En este sentido, una de las primeras tareas que voy a acometer es la activación del Consejo Canario de Relaciones Laborales que hasta ahora ha tenido muy poco uso. Debería reunirse como mínimo cuatro veces al año, según establece la ley, y ahora mismo está suspendido. Ahí nosotros como Gobierno escucharemos las propuestas de sindicatos y empresarios y si son solventes las pondremos en marcha.

— Hace unos días salieron los datos del paro. ¿Se leen de distinta forma si se es sindicalista, cuando se es más crítico, que si se está en el Gobierno con cierta capacidad de actuación sobre el mercado laboral?

— La crítica sobre los datos del paro es la misma en ambas dimensiones desde 2012 cuando se aprobó la reforma laboral. Desde la viceconsejería hemos hecho las mismas apreciaciones sobre el dato del paro de este mes que veníamos haciendo desde el sindicato, hay mucha temporalidad y parcialidad y es ahí donde hay que incidir para mejorar la calidad del empleo. Hay datos que nos preocupan como el número de contratos con duración de 1 a 3 días y que suponen el 20% del total: la temporalidad, los convenios de menos de una semana o los que se cierran por menos de un mes. Esto es una tónica que se ha venido manteniendo desde 2012. Hay que poner la lupa en esta precarización del empleo y hay que atajarla. Para ello nos debe acompañar una reforma del Estatuto de los Trabajadores que se dará si próximamente hay un Gobierno central. Debe haber cambios sustanciales en esa reforma o apelar a la negociación colectiva para aspectos más novedosos y que se puedan aplicar en los centros de trabajo por la vía de los convenios.

— Efectivamente, dos de cada diez contratos duran entre 1 y 3 días. ¿Qué se puede hacer para reducir estas cifras? ¿Acabar con las empresas de trabajo temporal?

— El abuso de la contratación temporal no solo se debe a las empresas de trabajo temporal. Tenemos informes que apuntan a determinadas empresas de Canarias que abusan de este tipo de contratos temporales y encadenan uno con otro o sustituyen a un trabajador por otro cuando no existe una causa. Una de las claves para atajar esto es detectar donde está el fraude, estamos en ese camino y vamos a actuar. El PSOE a nivel nacional está marcando líneas programáticas para evitar estos abusos. Nosotros con las herramientas del Gobierno de Canarias trataremos de estimular que no se produzca esta situación e instar a la negociación colectiva entre sindicatos y patronal para que convenio a convenio se pueda poner límite a estas prácticas. También vamos a sacar de nuevo el plan de lucha contra el fraude en colaboración con la Inspección de Trabajo. Y ésta también sabe cuáles son las empresas que abusan y sobre las que hay que actuar. Tenemos claro que no vamos a parar en el empeño de acabar con las prácticas abusivas en la contratación temporal.

— El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado su intención de derogar la reforma laboral si es investido presidente con rechazo por parte de la ministra Nadia Calviño, que defiende solo anular aquellos preceptos más dañinos. En un momento de desaceleración económica ¿es apropiado derogarla en su totalidad?

— El PSOE está haciendo una propuesta con amplio consenso y que es modificar de forma urgente modificar los aspectos lesivos para los derechos de los trabajadores y la calidad del empleo. Para ello debe haber un Gobierno constituido y una mayoría parlamentaria. Entendamos que el Estatuto de los Trabajadores no genera empleo sino que establece un marco de relaciones laborales y la reforma introdujo un desequilibrio claro entre los trabajadores y los empresarios. Lo único que puede mantenerse es la protección a la vulnerabilidad que pueden sufrir las mujeres en situación de embarazo o baja de maternidad o por una concreción horario. Es un elemento positivo, quizás el único, del actual Estatuto de Trabajadores para avanzar hacia la igualdad.

— ¿Cuál cree que ha sido el aspecto más lesivo de la reforma laboral de 2012?

— La devaluación de la negociación colectiva. No es normal el aumento de los últimos años de los convenios de empresa cuando no había causa ni que hayan existido convenios sectoriales o autónomicos congelados. Es preciso negociar nuevos convenios que se ajusten a la realidad económica actual y del mercado laboral.

— El 55% de los parados canarios tiene más de 45 años, ¿cómo prevé avanzar hacia la reincorporación al mercado laboral de estas personas?

— Tenemos que trabajar con la idea de que las políticas activas de empleo no lo es todo para buscar soluciones para los parados de más de 45 años u otros colectivos en situación de vulnerabilidad. Hay que ver la manera de que estas personas puedan mantener el empleo una vez que logran recolocarse por las políticas activas. Se puede ir a reducciones de jornada en momentos puntales de crisis pero que luego, una vez que la empresa mejore, que los trabajadores la recuperen. Algo que en muchas empresas no ha sucedido.

— ¿Qué previsiones para el empleo maneja el Gobierno de Canarias en este nuevo escenario de desaceleración?

— Hay incertidumbre y quiero ser prudente. Para mi es fundamental que haya una gobierno central cuanto antes que dé estabilidad y se puedan tomar medidas de contingencia ante esta situación y dar certidumbres. En cualquier caso, en algunos sectores como la construcción hay planes de inversión puestos en marcha que son potentes y esto debe dar tranquilidad.

— Aboga por un gobierno central ya con Pedro Sánchez, sin embargo, los empresarios y autónomos han criticado el plan de medidas que prevé poner en marcha por ir en contra de la economía y el actual ciclo.

— No hace mucho el Gobierno de Pedro Sánchez avanzó en medidas favorables a los autónomos. Yo pido calma. La última palabra la tiene el Congreso de los Diputados y desde luego lo que no se busca son ni cierres ni el fin de la actividad de las empresas.