Con una facturación de más de 1.000 millones

El ocio nocturno representa el 2,3% del PIB canario

11/02/2019

El sector del ocio nocturno representa el 2,3% del Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias, con una facturación que supera los 1.000 millones euros al año y un total de 10.600 puestos de trabajo, especialmente jóvenes, según cifras dadas a conocer en la Asamblea General de la Federación de Asociaciones de Ocio Nocturno de España.

Canarias cuenta con 1.325 empresas de discotecas y salas de fiestas, productoras de festivales y eventos culturales, verbenas y entidades, así como el conjunto de empresas proveedoras y de mantenimiento de estos establecimientos y eventos a nivel de seguridad, equipo de iluminación, sonido o catering.

El archipiélago es la segunda Comunidad Autónoma en la que el ocio nocturno tiene mayor peso en su economía, un 150% superior a la media nacional y es uno de los principales destinos a nivel internacional en turismo de ocio vacacional.

De hecho, un total de 1,9 millones de canarios y 4,7 millones de extranjeros, el 50% del turismo internacional que visita el archipiélago, consumen habitualmente ocio nocturno.

José Juan Gutiérrez, representante del sector en Canarias, apunta en una nota que "el ocio nocturno es cada vez más diurno, cultural y familiar, más diverso y más inclusivo".

Por eso, dice, "necesita refundar y actualizar su modelo de negocio de acuerdo con las nuevas pautas de consumo, segmentación de los gustos por edades y perfiles y la incorporación de los nuevos canales de comunicación digital, que han dejado atrás las herramientas publicitarias convencionales".

Así, los conciertos acústicos, las matinales, el 'boom' del 'tardeo', la programación de espectáculos y eventos y la fusión entre ocio y gastronomía, van a marcar los próximos años del sector.

Esta nueva situación, indica, hace necesaria una "profunda renovación" del marco normativo por parte de las administraciones, que flexibilice sus horarios de actividad y la categorización de los establecimientos, permitiendo la integración del ocio, la cultura, la gastronomía y los espectáculos y que, al mismo tiempo, sea capaz de agilizar y dar seguridad jurídica a las licencias y permisos administrativos evitando la desregulación y competencia desleal provocada por la "inacción" de las administraciones ante fenómenos como el 'botellón', los 'lateros' o las fiestas clandestinas.