El gasto en protección ambiental

de la industria canaria sube un 15%

18/07/2019

Las empresas del sector secundario del archipiélago destinaron 34,4 millones de euros en 2017 a reducir el impacto medioambiental fruto de su actividad, lo que representa el 0,5% del total de volumen de negocio que generaron

José Miguel Pérez Las Palmas de Gran Canaria

El gasto de la industria canaria en protección al medio ambiente aumentó en 2017 un 15% respecto al año anterior, según los datos del INE, al pasar de los 29,9 millones contabilizados en 2016 a los 34,4 millones del ejercicio siguiente (4,5 millones más). Este avance fue muy superior al 1,2% registrado en el conjunto del país, un dato que destacó ayer el presidente de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), Gonzalo Medina.

A su juicio, este «importante crecimiento» de los recursos se debe sobre todo a «la especial sensibilidad de las empresas con el entorno insular, la necesidad de adecuación a la legislación en esta materia, y a la cada vez mayor concienciación de la industria canaria de que las prácticas sostenibles son un importante argumento de venta».

Pese al incremento, el gasto para reducir el impacto ambiental de las industrias canarias solo representó el 0,5% de los 6.726 millones de euros de volumen de negocio que alcanzaron en 2017, el mismo porcentaje destinado en 2016. Eso sí, la implicación de la industria canaria fue algo mayor que el conjunto del país, donde la tasa se quedó en el 0,42% de su cifra de negocios.

En las islas, del gasto total de la industria en protección ambiental, fue el dedicado a la inversión el que más creció, en un 78%, hasta los 6,7 millones. Y dentro de esta inversión, el grueso –casi 5,3 millones– se destinó a la adaptación de equipos existentes. También se elevaron un 5,9% los gastos corrientes, hasta los 27,7 millones de euros.

Profundizando en el tipo de actividad, si cayó un 4,4% el gasto de la industria manufacturera canaria, hasta los 22,6 millones de euros.

En cuanto a la inversión, destacó especialmente el aumento del gasto para la reducción del ruido y las vibraciones, que pasó de los poco menos de 84.000 euros de 2016 a los casi 3,4 millones de euros de 2017 (+3.940%). También subió un 2.800% la inversión en protección de la biodiversidad y los paisajes, que superó los 2.2 millones de euros, frente a los 8.000 euros de 2016.

La gestión de residuos se llevó otros 298.260 euros de inversión, el doble que un año antes (+110,32%); y la protección y descontaminación de suelos, aguas subterráneas y superficiales, 746.475 euros, un 3,3% más.

Si se redujo en un 25% la inversión en la protección del aire y el clima, hasta los 1.095.645 euros; y bajó en otro 25% la dedicada a la gestión de aguas residuales, hasta 783.528 euros.

El gasto de la industria canaria en protección al medio ambiente aumentó en 2017 un 15% respecto al año anterior, según los datos del INE, al pasar de los 29,9 millones contabilizados en 2016 a los 34,4 millones del ejercicio siguiente (4,5 millones más). Este avance fue muy superior al 1,2% registrado en el conjunto del país, un dato que destacó ayer el presidente de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), Gonzalo Medina.

A su juicio, este «importante crecimiento» de los recursos se debe sobre todo a «la especial sensibilidad de las empresas con el entorno insular, la necesidad de adecuación a la legislación en esta materia, y a la cada vez mayor concienciación de la industria canaria de que las prácticas sostenibles son un importante argumento de venta».

Pese al incremento, el gasto para reducir el impacto ambiental de las industrias canarias solo representó el 0,5% de los 6.726 millones de euros de volumen de negocio que alcanzaron en 2017, el mismo porcentaje destinado en 2016. Eso sí, la implicación de la industria canaria fue algo mayor que el conjunto del país, donde la tasa se quedó en el 0,42% de su cifra de negocios.

En las islas, del gasto total de la industria en protección ambiental, fue el dedicado a la inversión el que más creció, en un 78%, hasta los 6,7 millones. Y dentro de esta inversión, el grueso –casi 5,3 millones– se destinó a la adaptación de equipos existentes. También se elevaron un 5,9% los gastos corrientes, hasta los 27,7 millones de euros.

Profundizando en el tipo de actividad, si cayó un 4,4% el gasto de la industria manufacturera canaria, hasta los 22,6 millones de euros.

En cuanto a la inversión, destacó especialmente el aumento del gasto para la reducción del ruido y las vibraciones, que pasó de los poco menos de 84.000 euros de 2016 a los casi 3,4 millones de euros de 2017 (+3.940%). También subió un 2.800% la inversión en protección de la biodiversidad y los paisajes, que superó los 2.2 millones de euros, frente a los 8.000 euros de 2016.

La gestión de residuos se llevó otros 298.260 euros de inversión, el doble que un año antes (+110,32%); y la protección y descontaminación de suelos, aguas subterráneas y superficiales, 746.475 euros, un 3,3% más.

Si se redujo en un 25% la inversión en la protección del aire y el clima, hasta los 1.095.645 euros; y bajó en otro 25% la dedicada a la gestión de aguas residuales, hasta 783.528 euros.