Los economistas también rebajan la previsión de crecimiento de España

Reducen el alza del PIB para este año al 5%, ocho décimas menos, aunque mantienen sus expectativas para 2022

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Poco a poco se completa el consenso de expertos que recortan las expectativas de crecimiento de la economía española, al menos para este año. El último organismo en hacerlo ha sido el Consejo General de Economistas (CGE), cuyos expertos estiman que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá en 2021 en torno al 5%, siempre y cuando los datos finales de crecimiento del tercer trimestre se ajusten al adelantado del 2% y se consiga un crecimiento en el último trimestre del 2,5%. Los economistas ya revisaron a la baja hace unas semanas su previsión de crecimiento para 2021 en cinco décimas, hasta el 5,8%, tras el ajuste en el crecimiento del PIB del segundo trimestre por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En cualquier caso, admiten en el documento periódico 'Observatorio Financiero' que el crecimiento del PIB en términos reales puede ser inexistente al ser corregido por la alta tasa de inflación. «En los Presupuestos presentados por el Gobierno para 2022 no se está corrigiendo la previsible desviación entre la estimación de crecimiento del PIB del Gobierno (6,5%) y la estimación calculada a partir del crecimiento de los tres primeros trimestres, desviación que podría estar entre 1,5 y 2 puntos, y, por tanto, producir un desfase entre los ingresos y gastos previstos», han alertado los economistas.

Para 2022, el Consejo General de Economistas ha mantenido su estimación de crecimiento hasta el 6%, por la normalización de la actividad, la estabilización de los precios y, sobre todo, por el efecto de la aplicación de las ayudas europeas. No obstante, han alertado de que hay una cierta preocupación por la efectividad para hacer realidad un porcentaje aceptable de las mismas.

De su lado, los economistas han calificado la tendencia alcista de la inflación como «preocupante». La previsión del CGE es que los precios de la energía y las materias primas cederán en el primer semestre 2022, por cierta ralentización en el crecimiento que se puede producir por las circunstancias adversas que se dan en la actualidad y sobre todo por la normalización de la demanda, que se vio exacerbada tras los éxitos de la vacuna.

Sin embargo, creen que persistirá la problemática del aprovisionamiento de suministros y bloqueo de los contenedores, que pueden alargar su solución hasta principios del 2023. «De todas formas, creemos que pesará más el primer factor y la inflación empezará a normalizarse en el próximo ejercicio», han señalado.

Estos cálculos llegan después de que el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, advirtiera la semana pasada de que la institución realizará una revisión «significativa» a la baja de sus previsiones. Hasta ahora, el supervisor anticipaba un crecimiento del PIB del 6,3% para este ejercicio y un 5,9% para el próximo.

BBVA Research también ha recortado sus cálculos al estimar un alza del PIB del 5,2% para este año y un 5,5% para el próximo. Mientras que Funcas se ha sumado a las instituciones y organismos que están revisando a la baja sus previsiones de la economía española para este año. Concretamente, ahora calcula que el PIB de 2021 crecerá un 5,1%, un punto y dos décimas menos respecto a su anterior estimación, realizada en julio, y apunta que la inflación se situará cerca de un 5% a finales de año.

La revisión de Funcas llega después de que en la víspera la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) rebajara su estimación PIB al 5,5% en 2021 y el 6,3% en 2023. En la misma jornada, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos anunció, sin adelantar cifras concretas que sus previsiones, que se publicarán en diciembre, incluirán una «una revisión significativa a la baja» del PIB.