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Los economistas prevén una inflación media disparada este año en el 7,1%

El Consejo General de Economistas pide «ser flexibles» a trabajadores, funcionarios y pensionistas, y esperan que el PIB crezca un 3,9%, medio punto menos que el Gobierno

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

La inflación seguirá en niveles muy altos todo el año, y aunque el pico -por ahora- se alcanzara en marzo (9,8%), los economistas prevén que la tasa de precios termine el año en el 7,1%, muy por encima del rango al que el Consejo General de Economistas apuntaba hace solo un mes, de entre el 5% y el 5,5%.

El presidente de la comisión financiera, Antonio Pedraza, aseguró este jueves en la presentación de su informe que la inflación irá bajando «paulatinamente» pero que depende de factores externos como es la evolución de la guerra de Ucrania. Por ello, pidió a trabajadores, funcionarios y pensionistas ser «lo más flexibles posible» ya que «habrá que pedir esfuerzos» a las familias, las empresas y las administraciones públicas ante un entorno de elevada inflación y subida de tipos de interés.

Por ello, el pacto de rentas lo consideran «absolutamente necesario» y que el sector público «se ate los machos para que cunda el ejemplo», en referencia a la subida de sueldo de los funcionarios -que aún no se sabe en qué proporción- y, sobre todo, a la vinculación de las pensiones al IPC, lo que haría aumentar el gasto de la Seguridad Social en 1.700 millones por cada punto extra de inflación.

Según sus cálculos la economía crecerá este año un 3,9%, casi medio punto por debajo de las previsiones del Gobierno, que se sitúan en el 4,3%. Valentín Pich, presidente del CGE, destacó que aunque España crecerá este año más que la media de la zona euro, aún queda por recuperar 3,4 puntos de PIB para ponernos al nivel prepandemia.

Pich considera que es «probable» que esta recuperación llegue a final del año que viene, mientras que otros como Francia, Alemania o Italia ya lo han conseguido o lo lograrán este ejercicio. Y aunque existe un alto nivel de incertidumbre, es muy probable que la reactivación del turismo sirva de palanca de empuje de la economía en la segunda mitad del año.

Respecto a la tasa de paro, el CGE calcula que se reduzca en los meses de verano y termine el año en el 13,2%, tres décimas menos de lo previsto. El déficit terminará el ejercicio en el -5,3% del PIB, tres décimas más que lo que calcula el Gobierno; y la deuda pública cerrará en el 116,5%, casi un punto por encima de las previsiones del Ejecutivo.