Guadalupe Hernández, Miguel Cardoso, y José Manuel Martín, de BBVA. / C7

La economía canaria seguirá al alza pese al impacto que genere la guerra

BBVA Research prevé un crecimiento del 9,6% este año, aunque contempla un «sesgo a la baja» como consecuencia del conflicto que sería «limitado»

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El control de la pandemia, el ahorro de las familias y el impulso de los fondos europeos de recuperación permitirán que la economía canaria mantenga un « elevado crecimiento» durante 2022 y 2023 y el paro se reduzca hasta el 16,6% a finales el próximo ejercicio. Son las previsiones de BBVA Research recogidas en el informe 'Situación Canarias', en el que se contempla un posible «sesgo a la baja» como consecuencia de la guerra en Ucrania y la subida de precios del combustible y la energía, pero que en cualquier caso será «limitado», según expuso el economista jefe para España de este grupo, Miguel Cardoso.

Al respecto, destacó que la economía canaria encadenará tres años de crecimiento y es posible que en 2023 se acerque a los niveles de actividad existentes antes de la pandemia. Y es que después de la caída del 18% del PIB canario en 2020, el año pasado ya recuperó un 5,2% y este año se podría situar en el 9,6% y el 5,7% en 2022. De cumplirse este escenario, la tasa de paro podría reducirse hasta el 16,6% y crear en torno a 121.000 empleos en estos dos años.

Estos supuestos se elaboraron antes del conflicto bélico y, por lo tanto, se debe contemplar un «sesgo a la baja» de estas previsiones. Aún así, el crecimiento continuará en las islas, dijo Cardoso, quien advirtió de que los riesgos vienen no solo por el impacto de las sanciones a Rusia, sino porque aún se vive una situación de pandemia, además de la mayor inflación.

Cardoso -que estuvo acompañado en la presentación por la directora territorial de BBVA en Canarias, Guadalupe Hernández, y José Manuel Martín, director regional de BBVA Canarias-, destacó que a pesar de la incertidumbre y volatilidad de las materias primas, el archipiélago continuará creciendo, aunque se ha registrado «cierta desaceleración» en el primer trimestre de 2022 respecto al último del año pasado. Esta circunstancia se debe a la aparición de la variante Omicron -que frenó el consumo y el turismo-, y a los cuellos de botella en las cadenas de producción. Como ejemplo, señaló que las matriculaciones cayeron un 40% el año pasado respecto a 2019. Sin embargo, parte de esta caída, explicó Cardoso, está relacionado con la falta de disponibilidad del producto y por los precios más altos, es decir, tiene que ver con la oferta y no con la demanda.

Otro factor detrás de la desaceleración es la inflación. Los precios del combustible y la electricidad ya se venían incrementando desde la mitad del año pasado y se han intensificado por la guerra. Según Cardoso, es posible que se mantengan por un largo periodo de tiempo «y uno de los riesgos será que en la medida en que las empresas perciban el incremento como perramente, lo trasladarán a los costes».

Para el experto, el turismo no se verá afectado de manera importante porque el gasto, tanto por parte de los canarios como del resto del Estado sigue siendo relativamente fuerte, a la vez que el norte de Europa ve al archipiélago como un refugio. «La mayor incertidumbre y la perdida de poder adquisitivo no se transfiere hacia menores niveles de gasto y no estamos viendo mucho impacto», apuntó, una circunstancia que se va a mantener en el futuro gracias a la bolsa de ahorro de los canarios, que superó en un 8% el periodo de la prepandemia.

También contribuirá al crecimiento de Canarias la ejecución de los fondos Next Generation, a pesar de que su retraso podría afectar al escenario previsto. Al respecto, indicó que «deberíamos tener una evaluación a tiempo real» de los programas que se han puesto en marcha. Respecto al debate abierto en torno a una rebaja fiscal para compensar la inflación, cuestionó su eficiencia y apostó por un impuesto para limitar el aumento sobre los beneficios de las empresas generadoras de electricidad y utilizar esos recursos para beneficiar a los consumidores de menos ingresos.

Efecto del salario mínimo

El economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, considera que la subida continuada en los últimos cinco años del salario mínimo ha tenido «un efecto negativo». En su opinión, pasar de una retribución de 650 euros al mes a 1.000 euros ha desincentivado la creación de empleo, que cifró entre 50.000 y 100.000 puestos de trabajo menos en toda España desde 2017.

En cambio, la valoración que hace de la reforma laboral es «moderadamente positiva», aunque apostilló que para realizar un análisis más profundo tendrá que pasar más tiempo. Al respecto, indicó que la creación de empleo está registrando más del doble de contratos indefinidos que en años anteriores «lo que indica que los incentivos están dando resultados». Esta situación permitirá que los trabajadores ganen experiencia, derechos y un mejor salario.

Por otro lado, Cardoso valoró los elementos analizados en el informe 'Situación Canarias' y que avalan sus previsiones de crecimiento en la comunidad autónoma. Entre esos factores, citó la afiliación a la Seguridad Social, que en este inicio de 2022 ya ha sobrepasado los niveles del cuatro trimestre de 2019, incluido un «fuerte crecimiento» en La Palma, lo que evidencia que el impacto del volcán en este aspecto ha sido puntual. En cualquier caso, indicó que no todas las islas tienen el mismo comportamiento y, junto con La Palma, Gran Canaria y Tenerife son las mejor sostenidas porque tienen una actividad más diversificada y por el apoyo del gasto público.