Christine Lagarde, presidenta del BCE. / afp

El BCE cuenta con «un manual de actuación» para reducir la inflación

Lagarde afirma que el organismo se toma «muy en serio» el alza de los precios, que serán siendo elevados en el corto plazo pero confía en que bajarán a lo largo de 2022

OLATZ HERNÁNDEZ

Europa cuenta con «un manual de actuación» para controlar la inflación. Así lo aseguró este martes la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, durante una ceremonia virtual con motivo del cambio de presidencia del Bundesbank, el Banco Federal Alemán. La fuerte subida de los precios de los combustibles, el gas y la electricidad ha disparado la inflación, que alcanzará su pico en 2022, al llegar al 3,2%, según predijo el BCE en diciembre. Con todo, el organismo confía en sus herramientas en materia de política monetaria y Lagarde aseguró que tienen claro «cuáles usar y cuándo usarlas».

La inflación es un elemento clave a la hora de que el BCE oriente sus políticas y mantiene el 2% como índice de referencia. En la última reunión de su Consejo de Gobierno, en diciembre de 2021, el BCE anunció que a finales de marzo pondría fin al Programa de Compras de Emergencia Pandémica. El principio del fin de los estímulos para reducir el impacto de la pandemia. Sin embargo, la covid-19 aún deja coletazos económicos: la variante ómicron ha reducido las previsiones de crecimiento para este año, persisten los problemas en la cadena de suministros y aún existe un desajuste entre la oferta y la demanda.

Así las cosas, Lagarde reiteró el compromiso del BCE con la estabilidad de los precios, pero restó importancia a la «fase» de inflación actual. «Entendemos que la subida de los precios preocupe a la ciudadanía y nos tomamos esta cuestión muy en serio, pero pueden confiar en que nuestro compromiso a la estabilidad de los precios es inquebrantable». Esa confianza -dijo- «es clave» de cara a las expectativas de inflación y a la confianza en el euro.

Bajada en 2023

El BCE se mantiene, por tanto, firme en su objetivo de reducir la inflación al 2%, un objetivo que es «simple y simétrico», según Lagarde. El organismo tiene «unas reglas sobre cómo reaccionar cuando la inflación se desvía en cualquiera de las dos direcciones y tenemos claro cuándo usar nuestras herramientas», aseguró. Del mismo modo, la presidenta del BCE adelantó que la inflación seguirá siendo elevada a corto plazo, pero que espera que baje a lo largo del próximo año.

En ese camino será clave -precisó- la revisión que el BCE llevó a cabo el año pasado de sus estrategias. «Serán un primer paso para abordar retos a largo plazo que comprometan la estabilidad de los precios en un mundo cada vez más cambiante», destacó. El Bundesbank, que ahora lidera el recién nombrado Joachim Nagel, también tendrá un papel destacado en las políticas monetarias del BCE. «La fuerza del sistema europeo –añadió Lagarde– reside en la manera que tenemos de unir diferentes perspectivas y formar consensos». Un proceso que «asegura que nuestras decisiones son robustas».