Un operario gestiona cientos de contenedores en el puerto de Shanghái. / Efe

El colapso de Shanghái retrasará más la llegada de vehículos y electrónica

El confinamiento chino impactará en la cadena de suministros española, que se comenzaba a recuperar tras la covid

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Ahora que parecía que la economía cogía aire tras la asfixia de dos años de pandemia, la guerra de Ucrania primero y el confinamiento al que China ha sometido a Shanghái por un brote de la variante ómicrom después, hace tambalear la recuperación. Una ciudad de 25 millones de habitantes completamente cerrada, con las empresas y la mayoría de fábricas paralizadas desde principios del mes de abril. La política de 'cero covid' podría costarle a China hasta 2,3 puntos de crecimiento este año, según las estimaciones del banco Nomura, y crecer menos del 4,4% que vaticinó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe, la mitad de lo que se expandió en 2021.

Si algo ha enseñado la pandemia es que la economía está completamente globalizada y lo que pase en un país -y más si se trata del gigante asiático- afecta al resto. Y Shanghái no es solo un centro financiero global, es también el puerto más grande del mundo, que mueve 47 millones de contenedores de mercancías al año y representa el 30% de todas las exportaciones de China. La falta de camioneros que transporten todos estos productos dentro y fuera del puerto ha llevado a su colapso, lo que según los expertos se comenzará a notar muy pronto en la falta de suministros en Europa.

Esta situación empeora una crisis de las cadenas de suministro que ha ido en aumento desde que comenzó la pandemia en 2020 y se agravó a comienzos de año con la guerra de Ucrania. Algunas grandes empresas han tenido que paralizar su producción en la ciudad conocida como la 'fábrica del mundo'. Es el caso de Tesla, que desde el 28 de marzo cerró tres semanas su principal centro de producción en Shanghái donde fabricaba unos 2.000 coches al día, lo que ha supuesto perder unos 40.000 vehículos hasta la fecha.

230.000 contenedores llegan a España desde China al año, 34.800 millones de euros en importaciones

Otra automovilística afectada es BMW, que detuvo su producción en Shenyang, al tiempo que Toyota suspendió su actividad en cuatro fábricas de China y lo mismo hizo Volkswagen con las plantas de Shanghái y Changchun por la falta de semiconductores que no llegan por el colapso del puerto y la falta de camiones.

En España este caos se hace ya patente en lo que tardan los contenedores en llegar desde China. Fuentes del sector logístico aseguran que los tiempos de espera de la mercancía que proviene de Asia se ha triplicado, desde los 30 o 40 días de antes de que se decretara el confinamiento, hasta los 90 días que tardan ahora.

Los compradores esperan seis meses de media para que les entreguen sus vehículos nuevos

Los sectores más afectados serán los de la electrónica, el textil y la automoción. Ante los retrasos en la llegada de vehículos, cada vez más españoles están optando por comprar coches de segunda mano. Y es que según cifras de Faconauto, la patronal de los concesionarios, la media de espera entrega de coches nuevos está en seis meses.

El impacto en la economía es evidente: el 0,5% del total de las exportaciones chinas vienen a nuestro país, unos 235.000 contenedores al año. Y este impacto se notará en las cuentas. Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores de España, explica a este periódico que si la situación persiste en el tiempo es «muy probable» que haya una revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento, actualmente en el 4,8% del PIB para 2022. Y aunque por ahora no hay una cuantificación exacta del impacto del confinamiento de Shanghái en el comercio exterior, Bonet prevé un gran descenso en los meses de marzo, abril y mayo respecto a las cifras registradas en los meses anteriores al confinamiento.

Millones de compras a China

España exportó a China productos en 2021 por valor de 8.600 millones, casi 2.000 más que en 2019 y con 13.733 empresas nacionales vendiendo su mercancía en el gigante asiático, 5.200 de ellas de forma regular, según datos del ICEX. La mayoría de empresas que exportan sus productos a China se encuentran en Cataluña, Madrid, País Vasco y Comunidad Valenciana. Pero sin duda el volumen de importaciones lo supera con creces: 34.800 millones en 2021, 5.000 millones más que antes de la pandemia. Solo en el pasado mes de febrero, las importaciones españolas procedentes de China ascendieron a 3.674 millones de euros, marcando un récord histórico.

Pero ahora el colapso del puerto más grande del mundo pondrá en jaque estas cifras. De primeras, ya han repuntado los costes de los contenedores, que en pandemia llegaron a máximos de 18.000 euros por unidad (900% más), y que ahora se sitúan ya en los 12.000, un precio que no deja de aumentar, asegura el presidente del Club de Exportadores.

Por ello, el tráfico de contenedores cayó más de un 3% en marzo, que en el caso de los automóviles superó el 14%, confirma el presidente de UNO, organización de logística y transporte española, Fransciso Aranda. Asegura que las consecuencias del colapso ya son «más que evidentes» en España por el volumen de tráfico, los tiempos de espera y los precios de los contenedores. «Se tensionará aún más la cadena global de suministros y lastrará la competitividad de nuestro sector», afirma Aranda.

El tráfico de contenedores desde China a España cayó un 3% en marzo, pero en el caso de los automóviles superó el 14%

Es más, incide en que cuando se levanten las restricciones y se recupere toda la actividad en los puertos, el colapso será «mucho mayor» porque llegarán las mercancías que están ahora paralizadas más las habituales, algo difícil de gestionar para la cadena de suministro. Desde UNO prevén que este problema se prolongue todo 2022.

El sector logístico gestionó alrededor de 725 millones de envíos en 2021, un 6% más que en 2020, pero la difícil situación económica de los últimos meses por la guerra de Ucrania, el paro del transporte y ahora el colapso del puerto de Shanghái ha producido un «retraimiento del consumo» que está frenando el avance experimentado hasta ahora y «pone en peligro la recuperación del país», explica Aranda.

Y si China cae, caen todos detrás. El avance del PIB de China en 2021 supuso un 25% de todo el crecimiento del mundo, según un informe publicado esta semana por JP Morgan. Los economistas advierten de que los confinamientos están suponiendo un gran lastre para la economía china, que se acerca a una contracción del PIB este segundo trimestre. Avisan de que la producción manufacturera de abril ha sido «alarmante», por lo que el PIB trimestral podría quedar entre el 0% y el -0,2%.