El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. / E. P.

La CEOE se rebela contra la «inacción» del Gobierno y exige «medidas inmediatas»

Los empresarios advierten de que el parón del transporte «amenaza con una gran crisis económica y social» y reclaman «acciones rápidas, concretas y efectivas»

LUCÍA PALACIOS Madrid CLARA ALBA

Los empresarios estallan contra la «inacción» del Gobierno ante la «amenaza de una gran crisis económica y social» y exigen que clarifique y detalle «con la máxima urgencia» las medidas que prevé adoptar para poner freno a la elevación de costes energéticos y a la espiral inflacionista, así como al bloqueo de las carreteras, que está ocasionando ya desabastecimientos a la población y paralizando la actividad económica.

«Es difícil de comprender, como hemos reiterado en los últimos días, que no se haya actuado con mayor contundencia y rapidez frente a los bloqueos de los suministros y en favor de aquellos que no pueden mantener su actividad por ello», se lamentan las patronales CEOE y Cepyme en un duro mensaje al Ejecutivo, al que reclama «acciones rápidas, concretas y efectivas».

En este sentido, denuncian que «todavía hoy» no saben cómo se implementará el paquete de medidas acordado con el sector del transporte e instan al Ejecutivo a que mañana, en la cuarta reunión que va a tener lugar con el Ministerio, se detallen «de una vez» las cuestiones relativas a las ayudas directas en céntimos/litro al combustible -en línea con lo que han hecho otros países de la UE- para que el transporte pueda operar con normalidad. «No es una cuestión aplazable por más tiempo», advierte esta organización.

Situación insostenible

Los empresarios alertan de que ya son mayoría los sectores que están en una «situación insostenible». «La industria está empezando a parar sus hornos, con la pérdida irreparable que esto supone para la economía española; el campo y la pesca y todo el sector agroalimentario viven una auténtica pesadilla; el comercio ya está sufriendo un desabastecimiento alarmante, y así en innumerables sectores empresariales. En esta situación, el clamor de las empresas y de la sociedad amenaza con desbordarse ante la inacción política», explica el comunicado enviado a los medios de comunicación este mediodía.

Lo cierto es que el miedo al desabastecimiento y a las pérdidas por la crisis ha movilizado también a las patronales sectoriales, especialmente las más relacionadas con el sector de la distribución y el gran consumo, que este miércoles también han presionado al Gobierno para el acuerdo con los transportistas.

«La situación es gravísima, insostenible, más tensionada que en los peores momentos de la pandemia», insistía por la mañana Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB (Federación de Industrias de Alimentación y Bebida). García de Quevedo no ha descartado que las empresas del sector se vean obligadas a aplicar ERTE. «Con la fabricación parada, si esto se alarga en el tiempo, no quedará otra que usar esa herramienta».

Pérdidas en el sector

En una rueda de prensa conjunta, el secretario general de Asedas, Felipe Medina, insistió en que los daños que la huelga y la crisis energética están generando al sector alimentario y al conjunto de la economía «son incalculables». En concreto, desde la asociación calculan que las pérdidas económicas en las empresas distribucion alimentarias están siendo de unos 130 millones de euros cada dia. Es decir, 1.300 millones si se tienen en cuenta los 10 días de paros que aucmulan los transportistas.

Desde el sector piden responsabilidad y amplitud de miras a Gobierno, transportistas y también a los ciudadanos, que en los últimos días se han lanzado a la compra de productos básicos ante el miedo a la subida de precios y al desabastecimiento. «Pedimos responsabilidad de los consumidores. Saben que la cadena está tensionada, no se puede ocultar, pero hay que comprar con responsabilidad porque el acopio dificulta más los stocks de las tiendas», explicó Aurelio del Pino, de la patronal de supermercados Aces.

«La forma mas responsable de actuar es seguir con las pautas de consumo normal porque si no se agrava la situacion mucho más», insiste. En el mismo sentido se manifestó Javier Millan-Astray, de la patronal Anged, asegurando que el problema es que si no hay producción cada día es más difícil mantener los lineales abastecidos.

Hay que recordar que empresas como Azucarera, Calvo, Cuétara o Agrosevilla se han visto obligadas a parar sus procesos. Y otras como Danone también han parado ya su producción en dos de sus siete plantas. Eso, sumado a la ola de compras, también ha porvocado un incremento en los precios de la cesta de la compra que impactará de lleno en el bolsillo de los hogares.

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