Canarias vuelve a mirar a Baleares, esta vez para prohibir el plástico

Cápsulas de café, cañas de bebidas, bastoncillos, vajillas, bolsas y anillas de latas serán compostables

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

Canarias vuelve a mirar a Baleares para poner en marcha una iniciativa. El Gobierno regional ha querido copiar el modelo balear y adelantar en seis meses la prohibición al plástico de un solo uso que fija Europa, pero hay una gran diferencia: mientras que Baleares ha dado dos años de margen a los sectores para adaptarse a la nueva normativa en Canarias la cuenta atrás será mucho más reducida. Si el Gobierno de Canarias aprobara a lo largo de este mes el decreto con el que pretende regular esta prohibición, los sectores contarían solo con nueve meses para poder cumplir.

Fue en enero de 2019 cuando el Parlamento de Baleares aprobaba la Ley de Residuos y suelos contaminados, un ambicioso proyecto normativo que daba un giro histórico a su política para poder afrontar el reto de gestionar las 800.000 toneladas anuales de residuos que se generarn en este archipiélago.

La norma de Balares, y en la que a buen seguro se mirará Canarias, prohibe a partir de 2021 la comercialización de bolsas de plástico de un solo uso y sólo se permitirán compostables en establecimientos de venta a granel. Las anillas de latas y botellas de bebidas sólo podrán ser biodegradables mientras que las bandejas para alimentos (utilizadas en los súper), los vasos, los cubiertos, las cañitas para bebidas, los bastoncillos de las orejas, los bastoncillos para caramelos y los platos de plástico de un solo uso sólo desaparecerán y solo se podrán comercializar aquellos que son compostables.

Esto, según apuntan fuentes de la distribucion consultadas por CANARIAS7, supone otro problema, ya que aunque se utilicen en las islas aún no existen plantas para el tratamiento de estos productos compostados. «Existe mucho desconocimiento, incluido en el propio Gobierno de Canarias que está abogando por introducir unos productos que luego no tiene como tratarlos», indican estas fuentes.

Además, en Baleares desde el uno de enero de 2021 los cosméticos y dentífricos no podrán contener microplásticos o nanoplásticos; se tendrán que comercializar las versiones reutilizables de mecheros, cartuchos y tóneres de impresora y fotocopiadora y las cápsulas de un solo uso de café, infusiones, caldos y otros utilizadas en cafeteras se tendrán que fabricar con materiales compostables o bien tendrán que ser fácilmente reciclables.

La norma obliga a que todos estos productos estén etiquetados e identificados de forma suficiente y adecuada a fin de que el consumidor pueda distribuirlos de cara a la recogida selectiva en la fracción compostable de los residuos domiciliarios.

La Ley de Residuos de Baleares impedirá desde enero el uso de de productos alimenticios en monodosis, a excepción de una serie de restricciones previstas, ni utensilios de un solo uso en los establecimientos y las empresas turísticas del sector Horeca para el consumo de alimentos y bebidas en el mismo local, a excepción de los consumibles de celulosa. Aunque la reducción de los plásticos es uno de los principales objetivos, la Ley también regula otros tipos de residuos. Así, las toallitas húmedas tendrán que incorporar información sobre sus efectos negativos.

Los consumidores optan en un 90% por el plástico

El consumidor canario aún no ha tomado conciencia del cambio que se avecina a partir de 2021. Actualmente, a pesar de que los distribuidores de envases de Canarias ofrecen en su catálogo las dos opciones: el plástico y los productos compostables, en más de un 90% de los casos se sigue eligiendo los productos fabricados con derivados del petróleo. Poco más de un 10% actúa por convicción y elige los productos compostables, conocedor del impacto que el plástico tiene en el medio ambiente y la salud.

Así lo indica Jesús Olivares, socio fundador de la empresa Dimerca, con más de 40 años de historia y especializada en la comercialización de envases y complementos para la hostelería, los distribuidores y el comercio, entre otros.

Olivares, que es un convencido de la necesidad de eliminar los plásticos y que desde hace tiempo ofrece los productos compostables a sus clientes, asegura que los consumidores aún no han tomado conciencia de la importancia del cambio.

«Los consumidores deben estar tranquilos porque hay alternativa para el cambio en todos los productos que nos podamos imaginar», indica. «El 100% de los productos puede ser sustituidos», afirma.

El precio de los productos compostables puede llegar a ser hasta un 20% más elevado pero Olivares se muestra convencido de que, a medida de que aumente la demanda y las economías de escala, los costes bajarán. Según explica, frente a los plásticos de un solo uso están los productos compostables, que se fabrican con derivados de materias primas como el trigo o las papas. «Estos productos se descomponen. Suelen tener un año de vida y luego se desintegran y son como un abono. Con ellos dejará de verterse plástico al medio ambiente y se frena el problema», explica Olivares.