Canarias planea abrir vuelos internacionales en agosto

Los empresarios proponen incentivar con 25 millones a las aerolíneas para que inicien vuelos internacionales en agosto. En un principio las operaciones serán deficitarias por la baja ocupación y se trata de compensar parte de sus pérdidas. El plan se plantea siempre y cuando se cumplan los protocolos sanitarios y se hagan test masivos en origen

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

Los empresarios canarios propusieron ayer al presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, un plan de incentivos a las aerolíneas para lograr que los vuelos internacionales arranquen «de forma temprana» en las islas y con todas las garantías sanitarias.

La propuesta pasa por destinar 25 millones de euros a partir del mes de agosto y durante seis semanas para ayudar a las aerolíneas a cubrir las pérdidas del arranque y así animarlas a iniciar los vuelos internacionales y a avanzar de forma progresiva.

El arranque de las operaciones se prevé deficitario para las aerolíneas, ya que se estiman ocupaciones muy bajas de un 20% o un 30%. Con estos incentivos se trata de minimizar las pérdidas de las aerolíneas, según explicó ayer el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), Agustín Manrique de Lara, quien indicó que este plan será posible si se cumplen todas las condiciones sanitarias para la apertura y siempre y cuando se realicen test masivos en origen y se garanticen los protocolos. «Empezamos a recibir un avión, se hacen los test, se establecen los procedimientos y la logística... Y eso no se puede hacer desde el principio con 60 aviones, empezamos con uno, luego cuatro, ocho... hasta llegar a la plena ocupación. Lo ideal es empezar en agosto para que cuando llegue la temporada alta, en octubre, ya hayamos transmitido confianza a los mercados y demostrado que podemos trabajar con la Covid-19 y recuperar la normalidad», explica Manrique.

Según explica, este programa de incentivos pretende «reducir pérdidas» para lograr «poner vuelos en el aire» lo antes posible. Por ahora, los empresarios ya han mantenido conversaciones con compañías que estarían dispuestas a participar en este plan, entre ellas Tui y Jet2, además de Iberia y Vueling.

Este plan de incentivos a las aerolíneas va acompañado de otro para la apertura de los establecimientos alojativos, que inicialmente y al igual que las compañías aéreas inicialmente tendrán que abrir en pérdidas porque los niveles de ocupación serán bajos.

En este caso las ayudas no son directas sino que están vinculadas a los expedientes de regulación de empleo temporales (ERTE). Aquí se plantean dos situaciones; de un lado, la prórroga de los ERTE hasta diciembre y por tanto, que se mantengan las exoneraciones a la Seguridad Social para aquellos trabajadores que no se incorporen a sus puestos de trabajo de otro, para aquellos empleados que vuelvan al trabajo el Estado se haga cargo de la cuantía del ERTE (unos 1.000 euros al mes) y el empresario se hace cargo de los pagos a la Seguridad Social y abone al trabajador la diferencia entre lo que cobra con el ERTE y el sueldo que le corresponda. «Se trata de que los hoteleros pongan alojamientos en marcha con un 30% de ocupación y no con un 80%, es decir, en pérdidas. Si fuera en beneficios obviamente no pediríamos incentivos», indica.

«Estos dos planes de incentivos son transitorios y buscan llegar a niveles de ocupación aceptables», insiste Manrique, que también planteó un plan de incentivos para la renovación de equipamiento turístico público y privado.

El presidente de la CCE destaca que con los incentivos se logra que las administraciones públicas empiecen a recaudar impuestos por consumo y por los paquetes turísticos y que disminuyan los ERTE y se empiece a crear empleo.

Manrique recuerda que recuperar el tejido alojativo en Canarias es «estratégico» para el conjunto de la economía. «Sin sector alojativo no nos recuperaremos. Cada empleo hotelero genera cuatro más en la economía», recalca.

Manrique destaca la disposición y responsabilidad que han asumido los empresarios hoteleros de las islas para cumplir con los protocolos, generar empleo en su sector y en el resto de la economía. «Detectas que están comprometidos, quieren ser solidarios y asumir la responsabilidad de poner en marcha esto y el sector público y privado somos capaces de hacerlo juntos», indica.