Solo en el aeropuerto de Gran Canaria se operaron ayer 379 vuelos, por encima del mismo día de 2019, antes del covid. / CARRASCO

Canarias opera casi 1.300 vuelos en el cierre de una Semana Santa de récord

Las zonas turísticas de las islas han colgado el cartel de lleno gracias a turistas nacionales, extranjeros y residentes canarios. La patronal, satisfecha

S.F. Las Palmas de Gran Canaria

La 'operación retorno' de las vacaciones de Semana Santa registró ayer en el archipiélago un total de 1.292 vuelos, por encima de los que se registraron en 2019 cuando fueron 1.269.

Las ganas de viajar tras los dos años de restricciones por la covid se dejaron sentir esta Semana Santa cuando más de 190.000 canarios decidieron moverse entre islas o bien salir fuera del archipiélago. Numerosos turistas del extranjero y nacionales también optaron por viajar a las islas, que han rozado el lleno estos días. Las zonas turísticas y las playas han vuelto a mostrar estampas similares a antes de la pandemia.

De los 1.292 vuelos, 718 fueron nacionales (con península e interinsulares) y 574 internacionales, según datos de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena). Solo Binter operó 263 vuelos, lo que llevó a la compañía canaria a marcar un nuevo récord de operaciones diarias. Los anteriores los marcó el 8 y 13 de abril, con 255 y 242 vuelos y con anterioridad, el 20 de diciembre de 2019, antes de la covid, con 240.

Los puertos y aeropuertos registraron ayer un gran movimiento por la operación retorno del final de la Semana Santa

La fuerte demanda para viajar entre islas esta Semana Santa también obligó a las navieras a reforzar sus conexiones. Armas-Trasmediterránea, por ejemplo, operaron ayer cuatro barcos de regreso entre Morrojable (Fuerteventura) y Gran Canaria, cuando en los años previos y antes de al covid eran dos. También Fred Olsen reforzó rutas para facilitar el regreso a casa de los canarios.

La Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht) se mostró ayer «sorprendida» por las altas ocupaciones hoteleras y extrahoteleras registradas en marzo y abril, de entre el 80 y el 90 % y del 70 %, respectivamente, y preocupada por el impacto que la incertidumbre imperante ejerce ya en las reservas estivales.

Así lo manifestó el vicepresidente de la patronal turística de Las Palmas, Tom Smulders, quien estimó que, tras el inesperado buen mes que fue marzo, y que animó al sector después del daño que hizo al inicio de la temporada invernal -la alta en Canarias- la propagación de la variante ómicron de la covid-19, abril no fue menos bueno, según informa Efe.

Y es que culmina una Semana Santa en la que los núcleos turísticos de la provincia oriental han visto cómo sus hoteles llenaban durante cuatro días el 80% de sus plazas, algunos incluso más, mientras que los complejos extrahoteleros «legales» llegaban a una ocupación promedio del 70 % muy enmascarada, eso sí, por el «impacto visual» de las estancias que han realizado propietarios, familiares y amigos, apuntó.

El buen tiempo que ha hecho en todo el archipiélago en esta Semana Santa «atípica» ha llevado también a colgar el cartel de completo a los alojamientos rurales, mientras que en entornos urbanos pujantes, como Las Palmas de Gran Canaria, «que ha hecho sus deberes al mejorar sus infraestructuras -tarea que sigue pendiente en el sur de Gran Canaria- y ha abierto nuevos y coquetos pequeños hoteles», la ocupación ha sido estos días del 80 por ciento. A partir del 25 de este mes, la Feht prevé una caída generalizada de la ocupación.