La vicepresidenta económica, Nadria Calviño, en su comparecencia en el Congreso. / EFE/ Emilio Naranjo

Calviño defiende que solo un 3% de los fondos europeos se repartieron sin consenso

La vicepresidenta económica asegura en el Congreso la capacidad del Ejecutivo para mejorar los objetivos de déficit y deuda

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha echado mano de calculadora para defender la gestión del Gobierno con los fondos europeos. Durante una comparecencia ante la Comisión Mixta para la UE del Congreso, la ministra ha pedido al PP que frene en su «boicot», un día después de que la oposición enviase a Bruselas una delegación de alcaldes para exponer la discriminación que sufren las administraciones que gobiernan.

Durante su intervención, Calviño ha explicado que el reparto de los fondos europeos se ha llevado a cabo desde el principio «con la máxima transparencia». Y ante las críticas del diputado Pablo Hispán, que ha acusado al Ejecutivo de repartir a dedo un 20% de los fondos recibidos en 2021, Calviño ha cifrado en 337 millones los fondos europeos que no han sido consensuados con las comunidades autónomas, al formar parte de «asignaciones que responden a criterios específicos como extra-peninsularidad o bien se trata de proyectos piloto asociados a unos contextos y circunstancias muy concretas».

Según ha recordado, la cifra apenas representa un 3% del dinero total transferido, que asciende a unos 11.247 millones. Con esa cifra sobre la mesa, la vicepresidenta ha advertido al PP de que «esa actitud destructiva daña la imagen de España en los índices internacionales», en alusión a la salida del país del ranking de 'democracias plenas' elaborado por la revista The Economist.

El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, también se ha mostrado este jueves rotundo en su convencimiento de que los fondos Next Generation se utilizarán correctamente. «Este es un proyecto de país que requiere de alianzas entre el sector público yel privado y la intervención de todos los agentes económicos y sociales para asegurar su éxito», ha asegurado durante su intervención en un evento organizado por Nueva Economía Fórum.

En el Congreso, Calviño ha aprovechado para recordar que España ya ha cumplido con la mayoría de los 40 hitos y objetivos fijados para solicitar el próximo desembolso de 12.000 millones previsto para el primer semestre de 2022. Además, el Ejecutivo mantiene su intención de presentar una adenda al Plan de Recuperación en la que se incluirán los préstamos a solicitar, que pueden alcanzar los 70.000 millones de euros.

Para ello, la vicepresidenta ha asegurado que se iniciará un proceso de consultas con los grupos políticos, los agentes sociales y las comunidades autónomas para preparar esa segunda fase del Plan.

Política fiscal

La ministra también ha calificado de «buenas noticias» las nuevas previsiones de Bruselas, que ha mejorado su estimación de crecimiento para España al 5,6% en 2022, todavía por debajo del 7% estimado por el Ejecutivo en su cuadro macroeconómico.

Pese a ello, Calviño ha defendido que el rebote cogerá este año su velocidad de crucero, destacando la mejora del mercado laboral -con los datos de afiliación ya por encima de niveles previos a la pandemia- y de la recaudación tributaria, que aumentó más de un 15% en 2021 sin necesidad de subir impuestos, a niveles también superiores a los de antes de la crisis.

«Tenemos una senda de responsabilidad fiscal creible y estamos en situación de cumplir los objetivos de déficit y de deuda. Las previsiones apuntan incluso a que podremos cerrar 2021 por debajo de los ratios establecidos», ha expresado Calviño.

La vicepresidenta también ha insistido en la mejora de la sostenibilidad de la deuda pública en los últimos tiempos, en un momento en el que el Gobierno nacional está presionando a Bruselas para que modifique las reglas fiscales que establecen un límite de déficit del 3% y del 60% para la deuda pública.

Como referencia, Calviño ha recordado la exitosa emisión de bonos a 30 años celebrada el miércoles. En pleno repunte en la rentabilidad de la deuda en los mercados financieros, el Tesoro logró captar una demanda histórica en una subasta con la que ya se ha cubierto el 20% del programa anual de emisiones, presentando un coste medio del 1,56% y ampliando su duración media a 8,1 años. «Datos muy importantes que reflejan la confianza de los inversores en nuestra economía, en las previsiones de inflación y en los objetivos de déficit y deuda», sentenció la vicepresidenta económica durante su comparecencia.