La Bolsa española vive su peor semana en una década por el miedo al coronavirus

28/02/2020

El miedo a la expansión del coronavirus y a su impacto económico han llevado a la Bolsa española a su peor semana desde mayo de 2010 -en plena crisis de la deuda soberana-, con una caída acumulada del 11,76 % y una pérdida de más de 60.000 millones de euros de capitalización en su principal indicador, el Ibex 35.

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La semana negra se ha extendido a los principales mercados europeos, que han registrado descensos semanales superiores al 11%, y al precio del petróleo, que sigue en caída libre; y ha animado a los inversores a buscar refugio en activos considerados seguros como el dólar y la deuda de países solventes.

El Ibex 35 ha caído este viernes un 2,92%, con lo que suma cuatro jornadas en rojo esta semana y acumula un descenso del 11,76%.

Desde el 19 de febrero, cuando superó los 10.083 puntos, el selectivo ha perdido 1.360 puntos y se ha situado en 8.723, el nivel más bajo desde agosto.

Los valores más castigados en la sesión de hoy han sido el grupo IAG, del que forman parte Iberia, Vueling y British Airways (con una caída del 8,78%); la farmacéutica Grifols (6,69%), Telefónica (6,03%) y la inmobiliaria Merlin (5,21%).

En el conjunto de la semana, los mayores descensos corresponden a IAG (26,1%), Bankia (15,56%) y Repsol (15,27%).

En cuanto a las bolsas europeas, Londres bajó este viernes un 3,18%; Fráncfort, un 3,86%; París, un 3,38%; y Milán, un 3,58%.

En la semana, Londres ha acumulado un descenso del 11,12%; Fráncfort, del 12,44%; París, del 11,94%; y Milán, del 11,26%.

En Asia, Tokio ha caído este viernes un 3,67%; Hong Kong, un 2,42%; Shanghai, un 3,71% ; y Seul, un 3,3%.

Wall Street, que baja ahora más del 2%, se encamina a su peor semana desde la crisis financiera de 2008.

En el mercado del petróleo, el Brent, el crudo de referencia en Europa, cae en torno al 3%, hasta 50,6 dólares por barril, su nivel más bajo desde diciembre de 2018.

El Texas, referente en EE UU, baja un 4,5% y se sitúa cerca de los 45 dólares por barril, su precio más bajo desde enero de 2016.

El bono alemán, en mínimos

La rentabilidad del bono alemán a diez años ha tocado su mínimo en seis meses (menos 0,626%), mientras que el bono de EE UU del mismo plazo ha llegado a caer hasta el 1,145%, nuevo mínimo histórico.

Sin embargo, el oro, otro de los activos refugio, cae por debajo de los 1.590 dólares por onza.

Entre otras malas noticias, consecuencia también de la crisis del coronavirus, destaca la cancelación del Salón del Automóvil de Ginebra, uno de los principales del sector.

Además, la agencia de calificación Scope Ratings ha revisado a la baja su previsión de crecimiento de la economía china para este año, que pasa del 5,8% al 5%.

Los analistas coinciden en que el miedo de los inversores responde a la incertidumbre sobre el impacto del COVI-19 en la economía global.

Incertidumbres

La incertidumbre "es un importante factor que contribuye a aumentar la aversión al riesgo de los inversores", apunta UBS Asset Management.

Para Joaquín Robles, de XTB, los inversores "se están poniendo en lo peor y piensan que los gobiernos van a tener que tomar medidas de cuarentena", lo que repercutirá negativamente en los resultados empresariales.

Según Javier del Amo, director del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), el coronavirus "ha sido el factor definitivo" esta semana, pero también han influido otros elementos, como un "cierto vértigo" en los mercados, que llevaban tiempo en máximos.

Benjamí Anglés, profesor de Derecho Financiero de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), recalca que en épocas de crisis "el dinero busca la seguridad y la seguridad está en la deuda pública, en la moneda, en ámbitos en los que la inversión no se traduce en crecimiento económico".

Según Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank, la creciente volatilidad de los mercados podría llevar a nuevas medidas de estímulo por parte de los bancos centrales.

El presidente del banco central alemán, el Bundesbank, Jens Weidmann, ha reconocido que el coronavirus es un riesgo a corto plazo, pero ha asegurado que "no hay una necesidad aguda de actuar desde el punto de vista de la política monetaria".