Mariano Barbacid, director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas / Bernardo Corral

Barbacid reclama «más recursos y más recursos» para la investigación

Asegura que crear el Ministerio de Ciencia no ha servido para nada

R.C.

El profesor de Oncología Molecular y exdirector del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, Mariano Barbacid, ha señalado que la creación del Ministerio de Ciencia «no ha servido para nada», por lo que ha insistido en la necesidad de que en España se aumenten los recursos y la inversión para la investigación biomédica. Barbacid sepronunció así en la jornada 'El papel de la industria farmacéutica en la recuperación económica', organizada por Farmaindustria, con la colaboración de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), y en la que han participado el expresidente del Cercle d'Economía y catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, Antón Costas, y el subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay.

«En España hacen falta más recursos, más recursos y más recursos», subrayó el investigador, para avisar de que mientras España no aumente la inversión en investigación ésta no podrá ser «competitiva» y lamentó que se está «muchísimo peor» que hace 12 años. «Tenemos una base importante de buenos investigadores, y de otros que se han ido fuera, por lo que el factor humano no es el problema, sino que el problema es la falta de recursos y la gestión de los mismos», añadió.

Del mismo modo se pronunció el profesor Costas, quien además aseguró que si, a través de los fondos europeos, en los próximos siete años España pudiera incorporar de forma estable a unos 2.500 científicos, en un sistema «bien articulado» de ciencia, el país daría un salto «espectacular». Aunque recalcó que aumentar los recursos, especialmente en la investigación, no se puede hacer de lo que «se saque a otros», sino que este incremento tiene que venir de generar más ingresos públicos.

Asimismo, el subdirector general de Farmaindustria insistió también en la necesidad de invertir más en investigación, y ha aludido a una de las principales enseñanzas que ha dejado la pandemia del coronavirus: «No hay economía sin salud, no hay salud sin medicamentos, no hay medicamentos sin investigación».

En este punto, Barbacid destacó los esfuerzos que se están realizando para conseguir una vacuna contra la covid-19. «El hecho de que en unos meses ya haya vacunas en fase 3 es algo que si nos lo hubieran dicho hace cinco años hubiéramos asegurado que es imposible, y esto es un ejemplo de cómo se ha movilizado la investigación científica y la industria farmacéutica y cómo se han compenetrado, y va a hacer historia dentro de lo que es la investigación científica y su inmediata aplicación a la salud». La colaboración público-privada es para Barbacid la clave para potenciar la inversión en I+D en nuestro país y resalta la labor de liderazgo de la industria farmacéutica: «Hoy, el 90% de los medicamentos que utilizamos son fruto de la iniciativa de la industria farmacéutica», recordó.Urzay también alabó la movilización «sin precedentes» de las capacidades públicas y privadas que ha producido como consecuencia de la crisis generada por la covid-19.

Antón Costas explicó que el crecimiento económico ha estado ligado en España a la inversión en salud y puso como ejemplo que desde los años 80, la caída del gasto en salud ha estado relacionada con la caída del tejido económico. Por eso, dijo , «la inversión en salud es una apuesta segura, puesto que solo así España conseguiría acercarse a cifras europeas». Otros países punteros, como Alemania, Francia o Estados Unidos, cuentan con un sistema que potencia la investigación y la I+D en salud fomentando, por tanto, una economía de laboratorio que complementa a la economía taller y que ayuda a mantener la fortaleza de sus estructuras económicas. «El gasto en salud es inversión, porque de otro modo la economía no funciona», resumió Costas, que demandó una mayor coordinación por parte de la iniciativa pública, el Gobierno, para extraer todo el potencial de los distintos actores que participan en el ámbito de la salud en España. Se trata, sostiene, de reducir la incertidumbre de cada una de las partes, que les impide desarrollarse todo lo que podrían.

En España, la sanidad pública ha sido una de las áreas más afectadas por la crisis económica. Invierte en el sistema sanitario público apenas el 6% del PIB, cuando hace diez años era el 6,5%, y cuando la media de la Unión Europea supera el 7%. Cada vez más voces coinciden en que hace falta una mayor inversión que, como mínimo, llegue a ese 7% del PIB. Precisamente, en el coloquio se ha subrayado que Europa lideraba en los años 90 la investigación biomédica en el mundo y dos tercios de los medicamentos provenían de esta región, mientras que hoy no llega ni a un 23%, frente al 47% de Estados Unidos. En este sentido, Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, recordó la importancia de la Estrategia Farmacéutica Europea, que prepara la Comisión y que se presentará antes de final de año. En su opinión, debe tener en cuenta esta gran pérdida de terreno por parte de Europa y trazar el marco adecuado para fomentar la inversión y recuperar el liderazgo perdido.Los tres ponentes coincidieron en la oportunidad que se abre con los fondos europeos para la reconstrucción, y reclamaron una política integradora, de colaboración entre el capital público y la iniciativa privada para que esos fondos se dirijan en España a proyectos transformadores, con capacidad de tracción económica y social.