El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. / efe

El Banco de España alerta del riesgo de subir sueldos al ritmo de la inflación

El organismo advierte de efectos nocivos para la actividad y el empleo tras constatar un aumento «considerable» de las cláusulas de salvaguarda salarial este año

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

La negociación laboral no cesa y el Banco de España ha vuelto a dejar claro que, ante el fuerte repunte de la inflación, que se disparó al 9,8% en marzo, adoptar fórmulas como las cláusulas de revisión salarial -para blindar los sueldos frente a la escalada del IPC y y grantizar el poder adquisitivo de las nóminas- podría suponer un serio riesgo en el medio plazo para la buena marcha del mercado laboral.

En un documento de análisis sobre la negociación colectiva publicado este viernes, el organismo comandado por Pablo Henández de Cos indica que el porcentaje de convenios firmados con estas cláusulas de salvaguarda salarial para 2022 ha mostrado un aumento considerable en los dos primeros meses de este año, «hasta situarse en casi el 30% de los trabajadores con convenio registrado, después de haber descendido por debajo del 20% en los últimos años». Y el porcentaje llega al 50% si se tienen en cuenta los convenios ya pactados para 2023, según los datos que maneja la institución.

La cifra se sitúa por debajo del 70% que este tipo de blindajes suponían en los convenios previos al estallido de la crisis financiera de 2008. Pero la tendencia al alza preocupa, y mucho, al gobernador, que en varias de sus últimas intervenciones públicas ha alertado del riesgo de los efectos de segunda vuelta en la inflación.

En su análisis, el Banco de España indica que «en la medida en que este tipo de cláusulas suponen un ajuste automático de los salarios a la inflación pasada, su mayor incidencia conlleva un aumento del riesgo de que eventualmente se materialice una espiral de incrementos de salarios-precios que podría tener efectos muy nocivos sobre la actividad y sobre el empleo en un horizonte de medio plazo».

El problema que observa el organismo es que este año están pendientes de firma convenios que afectarán a un nutrido grupo de trabajadores. «En la actualidad existiría un volumen relativamente importante de negociación latente pendiente de firma, cuyo avance en los próximos meses será fundamental para calibrar el grado de traslación del repunte inflacionista actual a los salarios en un horizonte temporal de medio plazo».

El tira y afloja por los salarios se ha convertido en el pilar de la negociación entre patronal y sindicatos para el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Al inicio de las negociaciones, los sindicatos dejaron claro que exigirían subidas salariales en línea con la inflación media esperada. Pero en aquel momento el dato no superaba el 4%. Tras el acelerón de la crisis energética agravada por la guerra en Ucrania, los analistas de Funcas sitúan ahora el indicador en el 6,8%.

Con la reciente subida del salario mínimo muy presente, los empresarios sí están abiertos a una revalorización de los salarios, pero no al nivel que estarían negociando los representantes de los trabajadores. Por su parte, y en referencia al gran pacto de rentas que el Gobierno pretende impulsar frente a la crisis, el Banco de España maneja dos posibles soluciones: por un lado, repartir los costes entre empresas y trabajadores. Y por otro, basarse para el acuerdo en la inflación subyacente (que no tiene en cuenta los productos energéticos). En marzo se situó en el 3,4%.

.