Las moratorias de créditos, contenidas a pesar de la tercera ola

El número de solicitudes de aplazamiento de hipotecas y préstamos al consumo apenas cambia en un inicio de año marcado por las restricciones de la actividad económica y sus efectos en familias y empresas

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El paraguas de las moratorias hipotecarias y de créditos al consumo también parece haber tocado máximos después de un 2020 marcado por las miles de peticiones de familias y empresas para acogerse a estos aplazamientos de sus deudas con los bancos, ante la imposibilidad de hacer frente a ellos por los efectos de la crisis. En enero, el número de solicitudes que los ciudadanos han realizado para acogerse a esta medida se ha mantenido prácticamente estable con respecto al cierre de diciembre.

Nisiquiera el actual contexto, el de la tercera ola del virus, ha provocado un incremento de estas peticiones. Por ahora, no parece que las restricciones a buena parte de la actividad económica, ni el incremento en el número de parados habitual de enero ni las débiles perspectivas para iniciar la recuperación hayan hecho mella en las finanzas. O, al menos, no lo han hecho en mayor cuantía del daño que ya sufrían desde que en marzo comenzó la pandemia.

Hasta finales de enero, las entidades financieras han concedido 1,38 millones de moratorias hipotecarias y no hipotecarias a los afectados por la crisis del coronavirus, con un saldo vivo pendiente de pago de 54.114 millones de euros, según los datos actualizados del Banco de España

En esta cuantía se incluyen tanto las moratorias que aprobó el Gobierno en su plan de medidas para mitigar el impacto del coronavirus, como los acuerdos de realizados entre los clientes y los propios bancos, sin la mediación del plan del Ministerio de Economía, gracias a la iniciativa de las patronales (AEB y CECA) de las entidades financieras como medida complementaria a las moratorias legislativas del Ejecutivo.

El número de solicitudes y concesiones de algún tipo de moratoria se ha reducido muy ligeramente respecto a la nota anterior por los ajustes realizados por algunas entidades sobre la información anteriormente remitida.

Después de haber alcanzado este pico, los bancos se enfrentan ahora a un nuevo escenario, en el que tienen que afrontar que esas moratorias se conviertan en impagos. Los ejecutivos de las principales entidades financieras españolas han destacado en la última ronda de presentación de resultados que no ven peligro en falta de pago en las familias, aunque sí insolvencias entre las empresas. Al menos, lo anticipan de cara a los próximos meses si no llega un plan de ayudas públicas en este periodo.

En cuanto a las moratoria legislativa del Gobierno, hasta finales de enero se habían recibido 261.370 solicitudes de moratoria hipotecaria, de las que se ha dado curso a 221.932, cuyo saldo vivo pendiente de amortización es de 19.955 millones de euros.

También se han registrado 411.015 peticiones en el marco de la moratoria legislativa de los contratos de crédito sin garantía hipotecaria (básicamente, créditos personales y de consumo), de las que se han tramitado 362.007, con un saldo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos de 2.679 millones de euros.

El mayor volumen de moratorias solicitadas y concedidas se ha enmarcado en el acuerdo sectorial de la banca, cuyas condiciones eran más flexibles que las de los programas del Gobierno, con 820.551 solicitudes, de las que se han tramitado 796.125, con un saldo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos situado en 31.480 millones de euros.

Más del 70% de los deudores beneficiarios y avalistas de los tres tipos de moratoria son asalariados, mientras que el desglose en los trabajadores autónomos muestra que los principales sectores beneficiarios de moratoria son comercio, hostelería y otros servicios, seguidos a cierta distancia de actividades profesionales, científicas y técnicas, transporte y construcción (estos sectores aglutinan casi el 80% del total de moratorias para autónomos a las que se ha dado curso).

Mínimos datos para el sector turístico

A principios de julio se aprobaron por real decreto dos nuevas moratorias, referidas al sector turístico y al sector del transporte público de mercancías y discrecional de viajeros en autobús, que no se refieren solo a personas físicas, como las tres moratorias anteriores, sino que también son aplicables a personas jurídicas. Pero los datos del Banco de España muestran que el número de solicitudes y concesiones ha sido muy inferior para estos dos tipos de moratorias.

El número de solicitudes de moratoria legislativa para créditos hipotecarios de inmuebles correspondientes a una actividad turística se ha situado en 1.582, de las cuales se ha dado curso a 1.372, con un saldo pendiente de amortización de los préstamos suspendidos superior a 2.000 millones de euros.

De su lado, las solicitudes de moratoria legislativa referida al transporte han ascendido a 1.851, habiéndose dado curso a 1.665, alcanzando el saldo pendiente de amortización de estos préstamos suspendidos los 125 millones de euros.