Sede del Banco de España en Madrid. / R. C.

La morosidad bancaria comenzó a subir con los nuevos confinamientos

El nivel de impago de créditos se sitúa en el 4,75%, amortiguado con las moratorias que aún están en vigor

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La morosidad de los créditos concedidos por los bancos subió en agosto hasta el 4,74%, lo que supone el segundo alza mensual consecutiva, desde el 4,67% registrado en junio y el 4,71% de julio, según los datos publicados por el Banco de España. Esta subida de los impagos (hipostecas, créditos al consumo...) llega tra la sucesión de medidas restrictivas a la actividad económica aplicadas en toda España desde finales de julio, cuando comenzaron a surgir los primeros brotes, y la generalización de esas acotaciones en pleno agosto.

Con estos datos, la morosidad bancaria regresa a los niveles que tenía el sistema en el mes de abril (también con un 4,74%), en pleno confinamiento de la economía y cuando aún las entidades apenas registraban impagos a la espera de la evolución de la situación sanitaria.

Los créditos dudosos volvieron a incrementarse, tras haber roto durante dos meses la racha ascendente que iniciaron cuando estalló la crisis del coronavirus. Así, se situaron en 57.970 millones de euros, 50 millones por encima del dato de julio, pero todavía un 7,54% inferior al volumen de créditos dudosos de agosto de 2019. La moderación de la subida en términos porcentuales se debe a que el crédito total en vigor cayó por segundo mes consecutivo hasta los 1,22 billones de euros, casi un 2% menos que un año antes.

La realidad de estos datos se explica, por una parte, por las medidas de apoyo aprobadas en los primeros días de la panedmia en torno a la moratoria sobre los créditos de familias vulnerables. Tanto el decreto del Ministerio de Economía como la acción coordinada de la banca (las entidades integradas en la AEB y la CECA) han permitido aprobar 1,35 millones de moratorias hipotecarias y no hipotecarias a los afectados por la crisis del coronavirus, con un saldo vivo pendiente de amortización de más de 52.087 millones de euros.

El 92% de las solicitudes presentadas por los clientes a la banca en la moratoria sectorial han sido aceptadas, frente al 85% del aplazamiento del pago de los créditos de la moratoria legal del Banco de España.

Por otra parte, las familias que han podido han ido reduciendo sus cargas financieras a lo largo de estos meses, una muestra de que parte del dinero que no han gastado por el cierre de la actividad económica, lo han derivado para acortar sus deudas ante la imprevisibilidad del futuro.