Sede de BBVA en Madrid.

BBVA justifica el ERE: «Una operación digital cuesta diez veces menos»

El banco, que obtiene un beneficio de 1.210 millones, insiste en repartir entre sus accionistas hasta un 40% del resultado en dividendos cuando el BCE lo permita

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha querido aclarar las causas que han llevado al banco a presentar el mayor ERE (Expediente de Regulación de Empleo) en la historia de la entidad, un proceso que afectará a más de 3.000 trabajadores fundamentalmente por el cierre de una quinta parte de sus oficinas en España. El desplome de toda la actividad en las sucursales -mayor en 2020 por los confnamientos- justifica, según el ejecutivo, esta medida: «Las operaciones en las oficinas han caído un 50% en los dos últimos años», ha apuntado. Para culminar con otro dato que el grupo considera clave: «El coste de una operación digital es la décima parte del coste que tiene en el mundo físico», esto es, en la sucursal.

Con estas cifras sobre la mesa, BBVA considera imprescindible ejecutar la clausura de las más de 500 oficinas que tiene previsto en su plan y, por tanto, de buena parte de la plantilla de esas redes. «El ERE es necesario para garantizar la sostenibilidad y la viabilidad del banco«, ha indicado, como ya había comunicado el grupo a toda la plantilla en el inicio de las negociaciones con los sindicatos. Aunque ha reconocido que la caída en las transacciones en las oficinas se ha debido en buena medida al confinamiento de 2020, el banco ha observado que tras ese contexto «se ha creado una dinámica en la que los clientes que nunca antes habían usado canales digitales ahora ya sí los utilizan«.

Onur Genç ha insistido en varias ocasiones en la caída en el uso de las oficinas. «Nuestro negocio presencial se ha reducido a la mitad en dos años y si tienes un negocio en el que ocurre esto, se trata de un problema estructural«, ha justificado el consejero delegado ante la necesidad de acometer un ajuste de tal calibre como el planeado. «Tenemos que invertir en digitalización para poder ser competitivos», ha recordado.

El resultado de BBVA del primer trimestre de este año ha supuesto la vuelta a los beneficios que el banco generaba antes de que llegara la pandemia, en marzo del año pasado. El grupo ha ganado 1.210 millones de euros entre enero y marzo, frente a los 1.792 millones que perdió en el mismo periodo del año pasado, cuando ya tuvo que realizar importantes provisiones para hacer frente a la crisis. El resultado de este primer trimestre ha sido posible gracias a la favorable evolución de los ingresos recurrentes, apoyados en la línea de comisiones, y a las significativamente menores dotaciones por deterioro de activos financieros y provisiones con respecto a hace un año. Las acciones del banco repuntan un 2,5% a estas horas en la Bolsa.

Los resultados del banco llegan en medio de la negociación con los sindicatos para aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a 3.800 trabajadores en España, aunque la úlima propuesta de ayer rebajaba ese impacto en 350 empleados. El grupo recuerda en su informe de resultados trimestrales una de las causas que le han llevado a realizar este ajuste laboral: la actividad a través de la oficinas en España se ha reducido a la mitad en este primer trimestre. Por su parte, la operativa digital se ha duplicado en tos años en toda la corporación.

Onur Genç ha indicado que BBVA ha obtenido «unos resultados positivos en un entorno que sigue siendo muy desafiante. Además, somos uno de los bancos más sólidos y mejor capitalizados de Europa». El ejecutivo recuerda que «la venta de nuestra filial en Estados Unidos nos aporta una gran opcionalidad estratégica para crear valor».

Hasta marzo, el margen de intereses alcanzó 3.451 millones de euros en el primer trimestre de 2021, un 2,3% menos que en el mismo periodo del año anterior, debido al desfavorable entorno de tipos de interés. Las comisiones netas, en cambio, mostraron fortaleza en el periodo en las principales áreas de negocio, con un crecimiento interanual del 10%, hasta 1.133 millones de euros. Gracias a este impulso, los ingresos recurrentes (margen de intereses más comisiones) crecieron un 0,5% interanual. Destaca, asimismo, el comportamiento del resultado de operaciones financieras (ROF), con un crecimiento interanual del 16,1%, hasta 581 millones de euros.

Los gastos de explotación se incrementaron un 1,8% entre enero y marzo frente al mismo periodo de 2020, hasta 2.304 millones de euros; un crecimiento que se encuentra significativamente por debajo de la inflación media de los países en los que BBVA está presente (4,7%). El ratio de eficiencia se situó en el 45%.

En cuanto a las partidas de saneamientos crediticios, y provisiones y otros resultados, se situaron al cierre de marzo de 2021 significativamente por debajo de los niveles del mismo periodo del año anterior (-52,4% y -47,3% interanual, respectivamente), cuando el banco realizó el mayor esfuerzo en dotaciones para hacer frente al impacto de la pandemia.

BBVA planea emplear este exceso de capital para crecer de forma rentable y ser más eficiente en sus principales mercados, así como para incrementar la remuneración a sus accionistas. La intención de BBVA es reanudar en 2021 su política de dividendos consistente en un 'pay out', íntegramente en efectivo, del 35-40% del beneficio, una vez que se levanten las restricciones del Banco Central Europeo. Asimismo, los accionistas de BBVA han respaldado la posibilidad de amortizar hasta el 10% del capital social de la entidad, equivalente a 667 millones de acciones, con el objetivo de poder implementar una recompra relevante de acciones.

En relación a los indicadores de riesgo, la tasa de mora y la de cobertura se mantuvieron prácticamente estables con respecto a diciembre y cerraron el trimestre en el 4,3% y el 81%, respectivamente. El coste del riesgo mantuvo la tendencia a la baja y se situó en el 1,17% en el trimestre -excluyendo la parte vendida del negocio de Estados Unidos- frente al 2,54% de un año antes y el 1,55% acumulado en el ejercicio 2020.

En cuanto a balance y actividad, la cifra bruta de préstamos y anticipos a la clientela se mantuvo prácticamente estable con respecto al cierre de 2020, y se situó en 322.866 millones a 31 de marzo de 2021. Los recursos de clientes descendieron un 1,7%, hasta 437.979 millones, debido a la caída de los depósitos a la clientela (-3,4%), si bien los recursos fuera de balance, principalmente fondos de inversión y de pensiones, se incrementaron un 3,9% en el mismo periodo. Estas cifras no incluyen las correspondientes a la filial y el resto de sociedades del Grupo en Estados Unidos incluidas en el acuerdo de venta suscrito con PNC.

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