El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. / EFE

El Banco de España insiste: hay que ayudar ya a las empresas

El gobernador advierte de que si no se apoya a los negocios, tras un año de crisis, será la banca la que también sufra sus efectos por las quiebras

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha insistido en la necesidad de que el Estado ofrezca«apoyo» a las empresas tras la tercera ola del coronavirus y los efectos económicos que está dejando tras sí en este inicio de año. De Cos se adentra en el debate de las ayudas públicas, justo cuando el Ministerio de Economía prepara el paquete de 11.000 millones de euros anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero del que se desconoce si serán inyecciones directas de dinero o alternativas financias, como posibles quitas.

Durante su intervención en un seminario en la Universidad Autónoma de Madrid, Hernández de Cos considera que es necesario este apoyo que «permitiría aliviar estos problemas de sobreendeudamiento de las empresas que consideremos viables, lo que facilitaría su supervivencia y un comportamiento más expansivo de la inversión y el empleo en la recuperación«.

El gobiernador considera que existe un verdadero «riesgo» de que los problemas iniciales de liquidez de las empresas más afectadas por el confinamiento y las retricciones del año pasado «se conviertan en problemas de solvencia». Sobre todo porque esas posibles quiebras llevarían a problemas laborales y económicos, pero también porque «acabarían afectando a la capacidad de resistencia del sector bancario, que podría responder con una restricción crediticia que realimentara los efectos negativos sobre la capacidad de recuperación y sobre el crecimiento económico a medio plazo». Es decir, la crisis sanitaria y económica podría derivar en una crisis financiera como la de hace una década.

Ese nuevo paraguas fiscal evitaría, según De Cos, un deterioro, potencialmente relevante, de la posición patrimonial del sector bancario, lo que resulta crucial para impedir que esta crisis incorpore un elemento financiero adicional que podría hacerla mucho más persistente, como demostró la anterior crisis financiera internacional. «El sector bancario podría, a través de la concesión de crédito a familias y empresas, contribuir a la reactivación de la economía una vez que se supere la pandemia, que, a buen seguro, precisará del correcto funcionamiento del canal crediticio, tan relevante en las economías europeas», ha insistido en su intervención.

Durante el acto, Hernández de Cos ha recordado que la política fiscal del área del euro «no solo debe mantener un tono muy expansivo en esta fase de la crisis, sino que, dado que sus instrumentos tienen la capacidad de ser mucho más focalizados, estos deben centrarse precisamente donde puedan ser más efectivos«.

También ha alertado de que no se puede descartar «una nueva contracción» económica «en algunos países o sectores». Lo ha hecho porque considera que «persiste una elevada incertidumbre sobre la intensidad de la recuperación en la primera parte de 2021, dados los desarrollos recientes de la pandemia en Europa». El gobernador ha apuntado que los indicadores de corto plazo disponibles señalan una «desaceleración de la actividad en lo que llevamos de año», a la espera de la implantación de las vacunas, la única solución que podría acabar definitivamente con la crisis económica.