Escaparate de un banco con el cartel de una oferta hipotecaria. / R. C.

El Gobierno permitirá reducir el interés de las hipotecas de hogares en apuros con el nuevo código

El Ministerio de Economía pone en marcha el plan, aún sin llegar a cerrarlo con la banca, para amortiguar el impacto de la subida del euríbor en un millón de préstamos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El Consejo de Ministros aprobará finalmente por su cuenta el nuevo protocolo de protección para los hogares impactados por la subida de unos tipos de interés que ya apuntaban a récord en varios años. Lo hará en su reunión de este martes con una ampliación del actual Código de Buenas Prácticas que permitirá, entre otras medidas, reducir el tipo de interés que se aplica a los créditos de los hogares en situación vulnerable. Aunque también incluye otras actuaciones como la ampliación de las hipotecas para ese colectivo o pasan por agilizar el desendeudamiento de cualquier familia que quiera hacer frente a la súbita subida de tipos de interés.

El texto llega a Moncloa a falta de «los últimos detalles con las patronales bancarias», según admite el Ministerio de Economía, donde estuvieron negociando 'in extremis' hasta la noche de este lunes sin llegar a sellar el pacto final. En realidad, ambas partes llevaban dos meses hablando pero sin alcanzar ningún consenso. En todo caso, el Ejecutivo calcula que este nuevo paquete de medidas «aliviará la carga hipotecaria a más de un millón de hogares vulnerables o en riesgo de vulnerabilidad por el incremento del euríbor».

Por una parte, se amplía el actual Código de Buenas Prácticas que mejoran el que estaba vigente para familias vulnerables aprobado en 2012, adecuándolo a la realidad de esta crisis. Los beneficiarios tendrán la posibilidad de reestructurar el préstamo con un tipo de interés más bajo durante la carencia del principal de cinco años (euribor - 0,1% frente al euribor +0,25% actual). Además, se amplía a dos años el plazo para solicitar la dación en pago de la vivienda y se contempla la posibilidad de una segunda reestructuración, si es necesario.

El código reforzado permitirá que los hogares con renta inferior a 25.200 euros al año (tres veces el IPREM) que dediquen más del 50% de su renta mensual al pago de la hipoteca, pero no cumplan el criterio actual del incremento de un 50% del esfuerzo hipotecario, puedan acogerse al protocolo con una carencia de dos años, un tipo de interés menor durante la carencia y un alargamiento del plazo de hasta siete años.

Para las rentas «medias» de hasta 29.400 euros se incluyen medidas para aliviar la mayor carga de las hipotecas por el alza de tipos

Se creará asimismo una versión del 'código 2', dirigido a la «clase media». Según Economía, hogares con una renta inferior a tres veces y media el IPREM (29.400 euros anuales) con hipotecas suscritas hasta el 31 de diciembre de 2022, una carga hipotecaria superior al 30% de su renta y que la cuota haya subido al menos el 20%. La banca deberá ofrecerles la posibilidad de congelación durante 12 meses de la cuota, un tipo de interés menor sobre el principal aplazado y un alargamiento del plazo de hasta siete años.

Para el conjunto de los ciudadanos, se establecerán medidas adicionales para aligerar el desendeudamiento familiar. Así, se reducirán los gastos y comisiones para facilitar el cambio de tipo variable a tipo fijo y se eliminarán durante todo 2023 las comisiones por amortización anticipada y cambio de hipoteca de tipo variable a fijo. También se incluirán medidas para la promoción de la educación financiera y se reforzará el seguimiento de la aplicación de ambos códigos.

La banca recela

Los dos códigos serán de carácter voluntario por parte de las entidades financieras y de obligado cumplimiento una vez suscritos. Durante toda la negociación los bancos venían advirtiendo de que el nuevo código, extendido en grandes proporciones a buena parte de la población, podía ser un arma de doble filo. Es decir, solucionaría problemas a corto plazo pero los agravaría después. Uno de los principales temores es el «peligro» de tener que realizar más dotaciones de capital para hacer frente a posibles impagos a medio y largo plazo.

El contexto en el que se mueven las entidades financieras desde que se haya producido el incremento exponencial de los tipos de interés oficiales y, de forma paralela, del euríbor, indica en todo caso que por ahora no se están materializando grandes impagos de las hipotecas, Y ello a pesar de que el índice hipotecario ha pasado del -0,5% de hace un año a casi el 3% de este mes de noviembre. Es decir, un alza de más de tres puntos porcentuales, a los que hay que sumar en cada hipoteca el diferencial pactado.

Además, el Gobierno tiene previsto aprobar la creación de la Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero. Este organismo supondrá la puesta en marcha de un mecanismo que unificará los servicios de reclamaciones del Banco de España, la Comisión del Mercado de Valores y la Dirección de Seguros.

El coste de las hipotecas sube hasta el 2,6% en octubre

CLARA ALBA

La reciente escalada del euríbor al calor de la subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) no solo está encareciendo las cuotas de las hipotecas que ahora se revisan de forma anual. Los futuros propietarios de vivienda también se han topado de bruces con un indicador cuya media se ha disparado desde el -0,502% en el que comenzó el año, hasta el 2,629% de octubre. En noviembre y a falta de siete jornadas hábiles para cerrar el mes, roza ya el 2,81%.

Los bancos han aprovechado esta tendencia para renovar -y sobre todo encarecer- su escaparate hipotecario en los últimos meses. El tipo medio al que ahora están concediendo el crédito para la adquisición de una vivienda se situó en el 2,66% en octubre, según datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE).

Se trata del mayor nivel desde el mismo mes 2014 y es el octavo consecutivo de subidas, tras escalar al 2,41% en septiembre. Hace solo un año dicha referencia rondaba el 1,46%, 1,2 puntos porcentuales menos que ahora.

Ofertas más caras

Las entidades empezaron hace semanas a endurecer las condiciones de sus tipos fijos para incentivar que los clientes recuperasen el apetito por las hipotecas variables, con las que ahora obtienen mayores beneficios gracias a esa subida del euríbor. Ante esta estrategia, hoy por hoy resulta prácticamente imposible encontrar préstamos a un tipo fijo inferiores al 3% TAE. Y los pocos que aún se mantienen por debajo de ese umbral lo hacen a base de bonificaciones según los productos contratados (seguros del hogar, domiciliación de la nómina, fondos de inversión, etc.).

Es cierto que los tipos hipotecarios eran más elevados hace varios años. Pero nunca se había visto un encarecimiento tan abrupto como el actual desde 2003, cuando empieza la serie histórica de los datos recopilados por el Banco de España.