Los autónomos tendrían que pagar hasta un 55% de sus ingresos al Estado

Con el nuevo sistema, la cuota se incrementaría ya en 2023 para quienes facturen más de 22.000 euros al año, y a partir de 2031 para los que ganen más de 17.000 euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El colectivo de autónomos está en pie de guerra después de que el Gobierno diera a conocer hace apenas una semana a los agentes sociales su propuesta sobre el nuevo sistema de cotización que se basará en los ingresos reales. A sus principales asociaciones les ha sentado muy mal que el diseño de este nuevo modelo no se negociara con ellos, tal y como se habían comprometido, y, sobre todo, que el ministerio dirigido por José Luis Escrivá ni se haya dirigido a ellos para explicárselo y ni siquiera les haya enviado la propuesta.

Escrivá presentó por sorpresa los 13 tramos por los que pretende pasen a cotizar los más de 3,3 millones de autónomos en función de sus rendimientos netos. Aunque establece un periodo transitorio de nueve años desde su puesta en marcha en 2023, durante el cual se irán elevando progresivamente las cotizaciones, a partir de 2032 las cuotas de todos los trabajadores por cuenta propia oscilarán –de prosperar esta propuesta– entre los 90 euros al mes y los 1.220 euros.

Pese a que Escrivá asegura que con este nuevo modelo la gran mayoría de los autónomos pagará menos que ahora a la Seguridad Social, lo cierto es que todos aquellos que facturen más de 22.000 euros anuales verán incrementada su cuota ya en 2023, mientras que cuando termine el periodo transitorio, a partir de 2031, será para todos los que ganen más de 17.000 euros al año, puesto que ahora la gran mayoría escoge abonar la cuota mínima, que está establecida en 288 euros al mes.

Cuando esta reforma entre totalmente en vigor, los trabajadores por cuenta propia tendrán que pagar hasta el 55% de sus ingresos al Estado, si se tiene en cuenta tanto el abono de cotizaciones como el pago del IRPF a Hacienda, según los datos facilitados a este periódico por ATA, la principal asociación de autónomos, y tal y como se refleja en la tabla adjunta. Esto sería para quienes obtienen unos rendimientos netos superior a 49.000 euros al año, pues tendrían que desembolsar 14.640 euros de cuota y a Hacienda algo más de 12.000 euros en concepto de IRPF, con lo que les quedaría para ellos 22.222 euros de ganancia neta, menos de lo que se llevaría el Estado. Aquellos que obtienen entre 47.000 y 49.000 euros al año también abonarían en impuestos más de lo que reciben por su trabajo: casi 25.000 euros.

«Es un atraco»

Para el resto sería menos, pero aún así incluso los que facturen más de 27.000 euros al año, lo que es claramente un sueldo medio y no alto, pagarían un 40% al Estado; un 42,6% los de más de 32.000 euros; los de más de 37.000 euros, un 45%, porcentaje que se eleva hasta el 48% para quienes ingresan más de 42.000 euros al año.

«Esto es un atraco, es un sistema claramente confiscatorio», ya que haría que el Estado ganara en muchos casos más que estos trabajadores, denuncia Lorenzo Amor, presidente de ATA, que advierte además de su «falta de progresividad». Y es que paradójicamente la cuota proporcionalmente más alta en el nuevo sistema la pagarían precisamente los que menos tienen. Así, aquellos emprendedores que obtienen unos rendimientos inferiores a 3.000 euros al año tendrían que destinar más de una tercera parte de esta cantidad a pagar sus cotizaciones, que ascienden a 1.080 euros anuales, mientras que la cuota más baja si se compara en porcentaje con los ingresos sería para los que ganan entre 17.000 euros y 22.000 euros, un 16,6% (según se observa en el gráfico).

Desde ATA apuntan que esto provocaría que en muchos negocios familiares donde hay dos autónomos equilibren los rendimientos para pagar cada uno 22.000 euros y así ahorrar en cotizaciones. «Esto no es serio, tiene que terminar en una trituradora de papel si quieren conseguir un acuerdo en pensiones», avisa Amor, que dice con ironía que «si la Seguridad Social quiere que coticemos al mismo nivel que un asalariado, tendrá que pagar un mes de vacaciones a los autónomos o incluirnos en todos los subsidios».

El también vicepresidente de la CEOE asegura que no aceptarán ninguna propuesta en la que el tramo más bajo de cotización de los autónomos sea superior a 50 euros o una cuota máxima superior a los 660 euros al mes. Esa es la horquilla que ellos proponen. Lo que aún se desconoce es si el Gobierno mantendrá la 'tarifa plana' para aquellos emprendedores que monten un negocio, lo que supone una cuota de 60 euros al mes durante los dos o tres primeros años.

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