Lorenzo Amor , presidente de ATA. / Óscar Chamorro

«El Gobierno no tiene que tener ningún tipo de pudor en acudir a un rescate»

Denuncia que ha habido 800.000 autónomos que se quedaron en la cuneta y que la nueva ayuda deja atrás a otros 300.000 más

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Se convirtió en el 'Pepito Grillo' del Gobierno durante el estado de alarma. Le acusó de dejar en la cuneta a los autónomos, de haber perdido el rumbo, de demostrar que no tenían ni idea de lo que era una empresa... Y la cuestión es que poco a poco ha ido consiguiendo algunas de las mejoras que pedía. Aún así, Lorenzo Amor (Córdoba, 1965), presidente de ATA, la organización más representativa de autónomos en España, y vicepresidente de la CEOE, suspende la gestión del Ejecutivo y le pide que ponga en marcha nuevas medidas, como incentivos al consumo y bajadas de impuestos.

-Se ha convertido en una de las voces más críticas contra el Gobierno en esta pandemia. Llegó a decir que habían perdido el rumbo. ¿Han recuperado ya el timón?

-Yo he puesto de manifiesto qué necesidades tenía el tejido empresarial y los autónomos y el olvido que había en determinados aspectos. Entiendo que esta crisis ha llegado para todos sin manual de instrucciones, pero ha faltado diálogo, ha faltado consenso, escuchar al tejido empresarial, a los autónomos... Fruto de ello son las modificaciones que han tenido que ir haciendo. Ha sido todo muy complicado, ha habido mucha improvisación. Pero yo no lo veo como una crítica al Gobierno. Nuestra obligación como agente social es decir las cosas que están bien y las que están mal. Creo que el Gobierno empezó a escuchar cuarenta días después de iniciarse el estado de alarma.

-¿Cuál es la nota que le pone al Ejecutivo?

-La nota es la que le han puesto los autónomos, que han suspendido a toda la Administración.

-¿Ha tardado en reaccionar el Gobierno a esta crisis?

-Ha habido 800.000 autónomos que se han quedado en la cuneta, todos aquellos cuya actividad ha caído un 50% y no han podido acceder a la prestación. Son los que lo van a pasar peor. Y con esta nueva prestación que se ha puesto en marcha va a haber autónomos que se van a quedar también atrás: los que no tiene un año de actividad y los autónomos de temporada que sí se han dado de alta en junio. En torno a unos 300.000. Pedimos al Gobierno que busque una solución a estos autónomos. Sabemos que en este momento hay un problema: hay pocos ingresos y muchos gastos. Pero el Gobierno no tiene que tener ningún tipo de pudor en acudir a un rescate. No podemos estar a expensas de que llegue o no llegue la ayuda europea y en qué condiciones.

«El Gobierno empezó a escuchar cuarenta días después de iniciarse el estado de alarma»

falta de diálogo

-¿Qué medidas ha echado en falta?

-En otros países de Europa ha habido más moratorias fiscales, más moratoria de cotizaciones. El FMI ha recomendado reducir los impuestos sobre el empleo. Otros países han bajado el IVA al turismo. Me hubiera gustado que se hubiera bajado el IVA al consumo de forma coyuntural, porque la demanda está siendo muy débil. Hace falta incentivar el consumo y por eso es importante reducir los impuestos. Yo cuando oigo hablar de subir los impuestos pienso que no son conscientes de lo difícil que es pegarse un tiro en el pie. El objetivo de España tiene que ser controlar la economía sumergida, no subir los impuestos a quienes ya los pagan, como los autónomos.

-¿Qué impuestos considera que habría que suprimir o rebajar?

-En Portugal se ha rebajado el Impuesto de Sociedades. A mí me gustaría que España tuviera un Impuesto de Sociedades como el que tiene Irlanda. Se ha demostrado en algunos territorios que bajando impuestos también se ingresa más. No hay que tener pudor en reducir las cotizaciones de forma coyuntural, durante unos años, para promover el empleo.

-Una de las tareas pendientes que ha retrasado esta crisis es poner en marcha la cotización por ingresos reales para este colectivo. ¿A favor o en contra?

-Yo defiendo una fórmula que sea incentivando la cotización, que sea de manera voluntaria e incluso por tramos. Porque un autónomo sabe lo que ganó ayer, pero no lo que ganará mañana. Imagina lo que habría ocurrido este año si hubiera funcionado esto. Tenemos que ir avanzando poco a poco para que el autónomo que más ingrese haga mayor tipo de aportación, incluso de forma voluntaria, para evitar más economía sumergida. Pero para eso hay que facilitar que el autónomo societario, casi la mitad del colectivo, cuando pague una cotización sea un gasto deducible de su sociedad. Además, la Seguridad Social tiene que ser igual de ágil en cobrar que en devolver.

«La caída ha sido muy dura y la remontada va a ser muy lenta y muy plana»

recuperación

-¿Nos espera un otoño muy duro?

-La caída ha sido muy dura y la remontada va a ser muy lenta y muy plana. Vamos a tardar en despegar. Soy poco optimista en la recuperación en estos momentos. Creo que vamos a vivir unos momentos complejos en el otoño y en el invierno. Lo primero que pido es que tiene que haber un escudo de liquidez y tiene que venir por prolongar y facilitar las líneas de créditos. El Gobierno tiene que plantearse ampliar a un año más el periodo de carencia de las líneas ICO. Si hay que empezar a amortizar capital en abril del año que viene, vamos a tener un problema de mora para muchos autónomos y empresas. Además hay que mantener los ERTE y no subir los impuestos, sino bajarlos. Eliminar trabas. Porque desgraciadamente 2021 tampoco va a ser un año de recuperación.

-¿Cuáles son las lecciones que se extraerán de esta crisis?

-Muchas. Por ejemplo que todos tenemos que aprender de digitalización, empezando por la Administración. Hemos aprendido a valorar la importancia del diálogo social y a que hay momentos en que la política tiene que estar a un lado y lo importante es la gestión, el consenso, el acuerdo y la concordia.

«No veo yo a la Administración pagando los gastos de teletrabajo»

-La CEOE, de la que es vicepresidente, ha calificado la ley del teletrabajo como desequilibrada, errática y alejada de la realidad.

-El anteproyecto de ley del teletrabajo tiene más de ideología que de solucionar un ámbito nuevo de lo que son las relaciones laborales. Es una ley de máximos que va contra las empresas y también contra el trabajador, porque les plantea una serie de gastos y restricciones, que lo que hará será que las empresas no van a optar por el teletrabajo. No veo yo a la Administración pagándole los gastos de tetetrabajo (wifi y ordenadores) a los funcionarios. Lo que no quiere la Administración para ella supongo que no lo querrá para el resto. Cuando se hacen propuestas hay que analizarlas. Creo que el teletrabajo se tiene que regular en la negociación colectiva, viendo las necesidades que tiene para cada sector y para cada momento.

-¿Ha faltado diálogo social?

-De diálogo social hay que hablar menos y hacer más. No solo hay que publicitarlo, sino practicarlo. En esta pandemia ha habido mucho monólogo social. Cuando ha habido diálogo social, ha habido acuerdos importantes.

-Otro tema que esta pendiente es la reforma laboral.

-Nosotros confiamos en que la reforma laboral no se toque. Hay que flexibilizar el mercado laboral en todos los ámbitos para mantener el empleo. Eso no quita que se pueda ir hablando de mejorar determinados aspectos. Subir impuestos o endurecer las relaciones laborales en estos momentos es ir en contra del objetivo: salvar empresas, autónomos y empleo.