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Parados esperan a la puerta de una oficina del Servicio Canario de Empleo en Lanzarote. Carrasco
Las academias no hallan parados a los que formar pese a haber casi 170.000 canarios sin trabajo

Las academias no hallan parados a los que formar pese a haber casi 170.000 canarios sin trabajo

Los centros de formación han pedido a la consejera De León que solucione un problema que se arrastra en las islas desde hace años. Se prevé que «en días» el SCE cambie el sistema y se resuelva

Silvia Fernández

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 3 de marzo 2024, 23:02

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El disparate llevado a su máxima potencia. Con casi 170.000 canarios en las listas del paro -según los datos de enero- y un desfase brutal entre el perfil profesional que demandan las empresas canarias y la cualificación de los desempleados isleños, los centros de formación canarios (lo que se conoce tradicionalmente como academias) se topan que no encuentran parados para llenar los cursos y poder impartirlos. La situación se disparata aún más si se tiene en cuenta que solo en 2023 hubo más de 60 millones de euros para la formación de los desempleados canarios y que parte de ese dinero se tuvo que devolver por falta de alumnos para la formación.

Las academias solicitaron hace meses a la consejera de Empleo, Jéssica de León, ayuda para solventar este problema que ha pervertido por completo el sistema y ha llevado a algunos centros de formación a llegar a pagar a sus alumnos para captarlos y que escojan sus cursos. «Hay una canibalización absoluta para conseguir alumnos. Se les compra», indican fuentes del sector, que señalan que hay academias que llegan a pagar hasta 600 euros en forma de becas u otras modalidades para atraer personas.

Estos pagos, añadido a la falta de compromiso y de obligaciones de los alumnos, provoca que haya personas que dejen un curso e inicien otro solo por el dinero que van a recibir. Esta es otra de las quejas de los centros de formación. «Al alumno no se le penaliza nada. Antes había derechos y obligaciones. El parado tenía que ir a una política activa de empleo e ir a los cursos porque estaba cobrando prestaciones. Ahora no se le obliga a nada», indican estas fuentes.

Detalle

62 millones de euros

se destinaron en 2023 para la formación de las personas desocupadas en Canarias. Sin embargo, gran parte del dinero se devolvió porque los cursos no llegaron a realizarse sencillamente porque no había alumnos. La situación es sangrante si se piensa que en las islas hay casi 170.000 parados y que las empresas se quejan de la falta de cualificación de las personas que buscan trabajo.

La consejera Jéssica de León se ha implicado y trabaja junto a la nueva directora del SCE, María Teresa Ortega, en un nuevo sistema de captación de alumnos que resuelve este problema y que se prevé que esté operativo «en pocos días». El Gobierno también se ha comprometido a aprobar medidas que de alguna manera obliguen a los alumnos a finalizar el curso, a través de la retirada de la prestación o una sanción si está cobrando ninguna ayuda.

El presidente de la Confederación Española de Empresas de Formación en Las Palmas (Cecap), Cristóbal Castro, aplaude y agradece la implicación de la nueva consejera de Empleo y su equipo, que desde que llegó al cargo «se puso manos a la obra» para tratar de solventar la situación. «Llevamos años solicitando soluciones y por fin nos escuchan. Es un avance histórico», indica.

Como apunta Castro, el problema a la hora de encontrar alumnos radica en que la herramienta informática a la que acuden las academias para encontrar alumnos, denominado Sispecan, se nutre únicamente de aquellos desocupados que llaman al telefóno de información del Gobierno de Canarias, el 012, para solicitar información de los cursos o de las personas que van a las oficinas de empleo a interesarse. De esta forma, cuando los centros introducen un curso «saltan uno o dos alumnos o bien ninguno».

Esto obliga a los centros a poner en marcha campañas comerciales para lograr captar a los alumnos y aquí, es donde surge la modalidad del pago y «compra» de alumnos antes comentada y que pervierte el sistema. Los centros de formación solicitan que la nueva herramienta tecnológica en la que se está trabajando genere un listado de potenciales alumnos para realizar el curso de al menos 30 ó 40 personas. De esta forma se les llamará y se seleccionará a las 20 ó 25 personas que serán las que realicen el curso. De media, están terminando con 15 personas. «Tal y como se funciona ahora se le está quitando un derecho a los desempleados. Hay que llegar a ellos y obligarlos a terminar los cursos», señalan estas fuentes.

«La oferta de cursos que sale en abril es adecuada y da respuesta a lo que demandan las empresas»

El presidente de la Confederación Española de Empresas de Formación de Las Palmas (Cecap), Cristóbal Castro, destaca que la oferta formativa que se ofrece en el archipiélago es «adecuada» y se ajusta a las demandas de las empresas pero, como insiste, es necesario que se lleguen a impartir.

Castro valora que el nuevo equipo de la Consejería de Empleo (del PP) «esté escuchando a los sectores» para ajustar más aún la oferta a las necesidades del mercado y acabar con el divorcio que existe entre lo que ofrecen las empresas y el perfil de los desocupados. «No pretenden seguir con lo que había antes y que no funcionaba. Quieren arreglar las cosas», indica Castro.

En este sentido, apunta que los próximos cursos que saldrán en oferta en las islas, en abril o mayo, «encajan» muy bien con lo que se necesita. Según indica, se ofrecen cursos de la rama industrial que ahora tienen mucha demanda como fontanería, electricidad, energía solar y frío industrial (muy demandado por el puerto). También hay cursos de la rama turística: bar, cocina, restaurante y sala y del comercio; como escaparatismo, así como en sanidad. La agricultura, la rama marítima como soldadura o naval y la tecnología presenta cursos vinculados a la Inteligencia Artificial, informática, data... «La oferta es buena y hay que llegar a los desempleados. Habrá muchos que no quieran hacerlos pero hay muchas otras personas que están deseando tener acceso a un curso para mejorar su cualificación y volver a trabajar», indica Castro, que confía en que la nueva solución tecnológica para llegar a los parados sea una realidad «pronto».

En este sentido, demanda al Gobierno de Canarias «valentía» para obligar a los alumnos a acabar los cursos. «No puede ser que empiecen un curso y lo dejen a la francesa. Deber haber alguna obligación», señala el presidente de la Cecap.

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