Víctor Afonso se va a Arabia Saudí para afrontar un reto «apasionante»

13/02/2020

Dirigirá al filial del Al Tai, uno de los clubes más importantes del país, y emprende el desafío con las maletas cargadas de ilusión: «No veo el momento de ponerme a trabajar».

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Si todo va bien, hoy le darán el visado y mañana cogerá el avión para plantarse en Hail, ciudad en el corazón de Arabia Saudí y en la que tiene su sede el Al Tai, uno de los clubes más importantes del país. Allí le esperan su equipo filial y tres meses de contrato en los que pretende dejar su sello y ganarse la continuidad. Hace unos días, el teléfono de Víctor Afonso sonó para darle la mejor noticia que podía esperar. Tras haber rechazado varias posibilidades en el extranjero que no le terminaron de convencer, ahora llegaba la propuesta a encaje: fuera de España, como deseaba, y con plenas atribuciones en el fútbol de formación, el que más le atrae. «No me lo pensé. Todo lo que me dijo el representante que intermedió en mi fichaje me gustó y no veo el momento de coger el avión, llegar allí y ponerme a trabajar», admite el preparador grancanario, que llevaba a la espera de destino desde diciembre, cuando concluyó su etapa en el Lincoln Red de Gibraltar. En adelante, le toca volver a sus orígenes y poner sus conocimientos y experiencia al servicio de las edades formativas, una tarea que conoce y domina luego de haber dirigido a Las Palmas Atlético y Atlético de Madrid B.

«Creo que me espera algo apasionante. Sé que el Al Tai tiene una buena estructura y concede muchísima importancia a sus categorías inferiores. De hecho, me contratan para potenciar aún más toda la labor de formación y perfeccionamiento de los jugadores jóvenes, lo que es una motivación enorme para mí», expone Víctor, «tremendamente ilusionado» por responder a las expectativas que han puesto en él.

La inquietud profesional se mezcla, también, con su interés personal en conocer la cultura y modo de vida de un país que siempre le llamó la atención. «Tengo mucha curiosidad e interés por saber de qué manera es la convivencia y la rutina en Arabia Saudí. Y seguro que me adaptaré bien, aunque las costumbres sean diferentes, porque voy con la mejor predisposición y sabiendo que tengo una oportunidad que no quiero ni pienso desaprovechar», argumenta.

En este sentido, se considera «preparado como el que más» luego de sus anteriores estaciones en los banquillos, tal y como razona: «Haber pertenecido a los organigramas de UD Las Palmas y Atlético de Madrid, dos clubes de solera y prestigio, da siempre un plus en todos los sentidos. Y a esos periplos tan enquiquecedores e importantes para mí, añado la estancia en el Lincoln Red. También aprendí del proyecto que, junto a Padrón y Moisés Trujillo, presentamos en China para organizar una cadena de filiales. Por lo que fuera no salió adelante, pero siempre saco aprendizaje de todo y más desde que arranqué mi faceta como entrenador».

Víctor confiesa que aspira a poder ejercer en un campeonato competitivo y con máximas exigencias («ojalá fuese en España»), pero no resta valor ni importancia a lo que le pueda salir en otras latitudes. «Tengo vocación y no me importa salir, aunque implique sacrificios familiares. Estoy abierto a todo lo que sea sumar conocimientos y reciclarme a todos los niveles. Lo que no me gusta es estar parado, y ahora, con lo que empiezo en Arabia, no me cabe ninguna duda de que seguiré ampliando y perfeccionando lo que ya sé. De ahí mi agradecimiento a los que han confiado en mí y la promesa de que voy a darles lo mejor que tengo. Llega mi turno y no les voy a decepcionar», pronostica con optimismo palpable.