Un empate que sabe a poco

27/01/2019

Gimnàstic de Tarragona y UD Las Palmas empataron un partido de alternativas, que empezaron controlando los locales pero pasaron a controlar los canarios, tras la expulsión de Thioune, en el minuto 70, pero se toparon con un fantástico Bernabé Barragán.

ETIQUETAS:

El punto mantiene al Gimnàstic de Tarragona en el farolillo rojo de la tabla, a seis de la salvación, y que sitúa a los canarios a nueve de la promoción.

Controló el Nàstic el partido con un Las Palmas a merced a la espera de una oportunidad para aportar más nerviosismo al farolillo rojo de la categoría.

El equipo local nunca se aproximó con peligro a la portería de Raúl mientras que el Las Palmas pudo adelantarse en un uno para uno de Fidel ante Barragán, min.17, que desbarató el segundo en una gran intervención.

La propuesta del Gimnàstic de Tarragona fue arriesgada con una presión elevada pero sin el convencimiento necesario en los metros finales para adelantarse en el marcador.

Thioune, centrocampista local, pidió pena máxima en una jugada que Cala tocó claramente el balón antes que este pudiera rematar a placer. Los últimos compases del primer acto fueron claramente de los locales que pusieron más corazón que cabeza en sus ataques.

La reanudación empezó muy similar al primer acto con un Las Palmas con mucha calidad pero poca posesión y un Nàstic necesitado en busca de adelantarse en el marcador para controlar el tempo del partido y dejar atrás el nerviosismo.

La expulsión de Thioune, en el minuto 70 por doble amonestación, dio un giro al partido y el Las Palmas empezó a controlar a su antojo el partido con un gran rondo en el centro del campo.

Momo tuvo la más clara para los canarios, min.77, con un remate franco en el área pequeña y sin oposición que incomprensiblemente mandó fuera rozando el palo derecho de la portería de Bernabé Barragán.

Noguera, defensa central del Nàstic, puso la réplica, min.83, con un cabezazo cruzado, tras saque de falta, que pasó rozando el palo, en lo que fue la más clara de los locales en todo el partido.

A partir de ese momento Bernabé Barragán, portero del Nàstic, empezó su recital de paradas increíbles desesperando la zona atacante de un Las Palmas que encerró a los catalanes en su área en el tramo final.