«Soy el máximo responsable»

18/06/2019

IGNACIO S. ACEDO LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Con un ejercicio de autocrítica («el máximo responsable de todo soy yo») sin renunciar a la ilusión («haremos un buen equipo y volveremos a competir como queremos, sin urgencias pero sin renunciar a nada») y reafirmando la apuesta por el jugador de la casa («Josep Martínez, Fabio, Kirian, Cristian Cedrés y Edu Espiau tendrán ficha con el primer equipo y podrán alternar con el filial Toni Robaina, Fortes, Josemi, Vallés o Carlos si acepta la propuesta de renovación que le hemos hecho y que, de momento, no ha aceptado»). Miguel Ángel Ramírez cumplió ayer con el ritual de cada año para poner nota a la campaña recién terminada y lo hizo en una generosa comparecencia de más de una hora en la que atendió todo tipo de cuestiones y siempre bajo un prisma constructivo, apelando a la famosa «reinvención», más necesaria que nunca en estos momentos de desencanto popular y aires de incertidumbre.

Ramírez anunció que Pepe Mel «quiere una plantilla con 22 jugadores profesionales» y que, independientemente de lo que suceda en verano («va a ser una pretemporada muy larga») , es intención «mantener el tronco» de la plantilla heredada por petición expresa del técnico, «que quiere tenerlos a todos».

«Con la actual plantilla que tenemos, nuestros compromisos están en 12 millones de euros. Con las reducciones que le hemos planteado a los jugadores, estaremos en 7 millones de euros. No ha habido ni un jugador que no haya aceptado la propuesta de ajuste salarial. Contamos con todos los jugadores que están actualmente, a no ser que quieran salir porque reciban otras propuestas», abundó al respecto.

Y en esta nueva planificación quiso poner en valor la actitud mostrada por los jugadores ahora que deben adaptarse a otro entorno financiero: «Nos ajustaremos para volver a competir. Ya nos hemos cortado y ahora nos pondremos la tirita. Lo verás también en el Málaga como lo viste este año en Osasuna, Granada o Sporting. Los jugadores han sido personas leales, fieles y profesionales. Ahora toca hablar de una situación económica y entienden la situación, saben cómo funciona esto y que nuestros emolumentos descienden. Si yo le reduzco a un jugador el contrato, y luego ascendemos, le pago la diferencia. Si un jugador se reduce su salario, también es porque el club le ofrece otras contrapartidas».

Ramírez admitió que habrá déficit aunque minimizó su impacto («llevamos muchos años ganando dinero y podemos tener pérdidas sin que eso nos genere un gran problema») y también se refirió a su futuro al frente de la entidad y la relación, ahora erosionada, con la afición: «No me voy a ir por el hecho de que me chillen más. Mi respeto es total y absoluto. Un club es una empresa y yo soy el máximo accionista, pero a mí no me pertenece la marca UD Las Palmas ni su significado ni su escudo. Solo me pertenece la mayoría de acciones. Tengo que respetar que detrás hay una gran masa social y debo entender que se me critique, a pesar de que sea yo el único en decidir la responsabilidad que asumo. Pero por la calle nadie me ha dicho que me vaya».