Sin complejos ni miedos de altura

18/10/2019

La UD visita esta noche el campo del líder para medir dónde está su límite. Los de Pepe Mel llegan con una racha que augura una batalla de colosos en el Carranza. Sin la joven perla Pedri, habrá que ver cómo compite el equipo grancanario.

Sin euforia, que todavía no se ha hecho absolutamente nada, pero sin vértigo. Ya se encargó Pepe Mel de recordar a los suyos en rueda de prensa que queda mucho camino por delante. Eso sí, sin complejos ni miedos de altura. Con hambre y determinación. No hay escenario mejor para sacar los dientes y presentar candidaturas, a día de hoy en la categoría de plata, que el Ramón de Carranza. Un campo de enjundia. Un partido que todos los jugadores de la expedición isleña van a querer jugar. Un duelo por la parte alta que podría marcar el futuro de Las Palmas. Asaltar el templo gaditano serviría, sin ir más lejos, como chute de adrenalina para terminar de creer que los canteranos ya han roto el cascarón y que los más veteranos todavía están sedientos de éxitos. No va a ser fácil la batalla. Los andaluces se han mostrado, hasta el momento, intratables. El 81% de victorias asusta (nueve triunfos, un empate y una derrota), pero también debe excitar y servir como estímulo. Un reto mayúsculo. Facturar los tres puntos para Gran Canaria. Ese debe ser el objetivo para hoy. Y, de hacerlo, la Unión Deportiva sería el primer equipo en vencer al Cádiz en su fortaleza.

Tan solo el Deportivo de La Coruña sabe lo que es puntuar en tierras gaditanas y ya el otro día salió escocido del recinto de Siete Palmas. De resto, victorias y más victorias de los de Cervera, que han ganado (en casa) a la Ponferradina, Extremadura, Girona y Huesca. Intentarán repetir la historia contra la escuadra insular. Cerrados atrás, buscarán el cuello de Josep al galope. Contragolpes y mazazos que tratará de frenar Mel apostando por el manejo de los tiempos del encuentro. Para ello necesitará el esférico. Y, también, a los mejores. A los más cariñosos. A aquellos a los que les gusta mimar la pelota. A su favor, recupera a su brújula: Ruiz de Galarreta. En contra y perjuicio de la UD, que no se podrá contar con el factor Pedri, ya con la sub-17.

No obstante, Mel no teme a las bajas y tampoco espera que al equipo le afecte el mal de alturas. Las dos últimas salidas se cuentan por victorias y el estratega madrileño quiere repetir resultado. Las Palmas va a por los tres puntos a Cádiz. Sin tibiezas ni medias tintas. Este equipo tiene hambre y quiere seguir creciendo. Es por ello que Mel apostará por su once de gala. O, al menos, el que viene arrollando desde semanas atrás a los rivales. Josep Martínez, al que no le dieron la oportunidad de debutar con la selección sub-21, volverá a poner el candado en el arco. Por delante, la línea de cuatro ya consolidada y que parece haber encontrado la fórmula para saber competir en cualquier campo y contra cualquier rival. Álvaro Lemos subirá el carril derecho. De la Bella se encargará de hacer lo propio por el izquierdo. En el eje de la zaga, Mantovani y Aythami se pelearán con los delanteros rivales. Ojo que pueden sufrir con la velocidad del Cádiz en la punta de ataque. Por delante, Fabio, timón y ancla, estará escoltado por Galarreta, que volverá al once inicial después de cumplir sanción federativa por acumulación de tarjetas ante el Dépor. Srnic se tirará a la derecha. Kirian o Cedrés permutarán por la banda contraria. Jonathan Viera pondrá la salsa y la magia en la mediapunta. Pekhart, tras su doblete, intentará seguir perforando redes rivales. El checo llega pletórico y ese es un factor al que se puede agarrar la UD. Tema complejo será ver cómo reacciona y se maneja Las Palmas sin la revelación de la categoría. Tendrá que estar listo Mel para mover bien sus cartas y cubrir de la mejor manera posible la baja de Pedri González.

Enfrente, un Cádiz que parece divertirse aplastando rivales. Hecho a medida por Álvaro Cervera. Conjunto férreo, con calidad en la sala de máquinas, oficio y auténticas flechas en la parcela ofensiva. Habrá que sudar sangre para sacar algo positivo del Carranza, pero esta UD se está habituando a competir y parece haber recuperado su esencia. Toca y toca hasta que te golpea. A eso se encomienda toda la isla en una salida que, de momento, va a ser la más compleja en lo que va de campeonato. Pero eso no va a frenar a nadie. Si algo ha demostrado Las Palmas este curso es que le sobra valentía para reponerse a cualquier mazazo. Ahora toca plantar cara al líder. Luego, tal vez, se pueda soñar.