Refuerzos que llegan desde El Hierro

21/01/2020

Aficionados residentes en la isla occidental tienen desde hace un mes organizado su viaje para no faltar al Gran Canaria el próximo sábado en el clásico y dejarse notar con el resto de seguidores

Nada más conocerse el día y la hora del derbi ante el Tenerife en el Gran Canaria, hay que retroceder a inicios de diciembre, lo organizaron todo al detalle. Billetes de avión, hospedaje y entradas. Porque, convencidos como están de que la UD se llevará el clásico del fútbol canario, por nada del mundo querían perderse el partido. Ahora que el llamamiento a la afición cobra intensidad, ya en plena cuenta atrás para la gran cita, Pepe Mel y los jugadores pueden estar seguros de que llegarán refuerzos también desde El Hierro. Norberto Rosales, Jorge Luis Padrón, Pedro Juan Brito, Francisco Manuel Arrocha, Juan Antonio Barbuzano, Luis Ramón González, Raimundo Casañas y Miguel Izquierdo sénior y júnior integran la expedición que despegará de Valverde el viernes con una finalidad clara: animar a Las Palmas «desde el primer minuto y hasta el pitido final».

«Somos nueve, pero parecerá que somos noventa. Queremos dejarnos notar, dentro de un clima de deportividad y fiesta, que es la manera en la que nos tomamos este encuentro. Llevamos mucho tiempo esperando el momento de llegar al campo, encontrarnos con compañeros y conocidos de otras peñas y aplaudir y dejarnos la voz por nuestros futbolistas de la UD», significa Norberto Rosales, hermano de Pacuco, uno de los símbolos eternos del club.

Todos residen en El Hierro y es allí donde comparten su pasión por los colores reuniéndose para seguir por televisión las evoluciones de su equipo, si bien la ocasión, un derbi siempre es un derbi, merecía el esfuerzo del viaje que van a realizar. «No es la primera vez que, en grupo, presenciamos alguna actuación de la UD. Llegamos a ir a Zaragoza, en la eliminatoria del ascenso a Primera en 2015, y siempre que se puede vamos al estadio. Hacemos el sacrificio económico con gusto porque no hay palabras que definan lo que significa para nuestro grupo de amigos este escudo y este sentimiento. Lo apoyamos y sufrimos a la distancia y, en las ocasiones que se puede, lo demostramos en vivo y en directo», redunda.

Con pronóstico optimista, convencidos de que el resultado será positivo y se vivirá una fiesta en Siete Palmas, invitan a que, con su ejemplo de fidelidad, la afición no deje una butaca vacía. «No puede faltar nadie. Llenar el Gran Canaria es complicado, pero a nosotros no nos va a importar hacernos unos cuantos kilómetros para poner nuestro granito de arena.El equipo necesita a su gente y tenemos que estar ahí, al pie del cañón, dando aliento a los chicos», insisten desde la isla occidental.

Por lo pronto, ayer, al cierre de esta edición, ya se rozaban las 14.000 localidades despachadas y se mantiene una progresión creciente. En las oficinas de la UD ven «más que posible» que se superen los 20.000 espectadores por el tirón típico de los últimos días y el ritmo febril que se registra en las taquillas, con horario ininterrumpido de 10.00 a 20.00 horas hasta el viernes. El sábado, desde las 10.00 horas.