«Pedri va a ser nuestro mejor fichaje»

22/07/2019

Un puñado de entrenamientos y sus primeros gestos en el amistoso inaugural de pretemporada siembran de ilusión y esperanza a una UD Las Palmas en la que ven al juvenil como un elemento diferencial de despegue inmediato en el equipo.

Con prudencia, como aconsejan los tiempos que corren, plena pretemporada, y la edad del protagonista, 16 para 17. Pero en la UD ya alumbran un nuevo amanecer con Pedri González, el juvenil de los 30 millones de euros de cláusula de rescisión y que no para de recopilar elogios y críticas inmejorables desde que se ha hecho sitio en la plantilla profesional. «Como siga así va a combinar poco entre el filial y el primer equipo», apuntó, a modo de advertencia Pepe Mel el pasado jueves, cuando evaluó en voz alta su progresión. El sábado, en Fuerteventura, y tras el primer amistoso ante el Gran Tarajal, fue más allá: «A ver cuánto nos dura». Mel no regala los oídos a nadie. No tiene necesidad ni por experiencia ni por rango.

Pero lo de Pedri ha sido un flechazo en toda regla y no lo disimula. En el club comparten pálpitos a propósito del atacante tinerfeño. «Pedro va a ser nuestro mejor fichaje», asegura un ejecutivo de jerarquía a modo de opinión representativa de lo que se espera de esta joya de la cantera. Un puñado de entrenamientos y un partido veraniego le han bastado a Pedri para dejar una carta de presentación impecable y que anuncia un futuro grande en el oficio a poco que mantenga su progresión y le respeten las lesiones. «Lo tiene todo. Calidad, humildad y predisposición para seguir creciendo», sostienen de él en la entidad testigos presenciales que le han visto foguearse en la casa desde que fuera captado hace poco más de doce meses del Juventud de La Laguna. No son opiniones pasajeras ni gratuitas. Quienes mejor le conocen aseguran que ahora asisten a lo que estaban esperando.

La valentía que le faltó a otros entrenadores para darle cancha con los mayores la tiene y le sobra a un Mel que, a día de hoy, le ve titular en el debut liguero ante el Huesca. Palabras mayores pero que justifica un futbolista que, como ya ha dicho en los debates internos, le da lo que nadie en la plantilla. Velocidad, desborde y verticalidad. Faltan por llegar y por salir y el equipo está abierto a numerosas variaciones. Pero con Pedri todo son certezas y apuestas sobre seguro.

«¡Cómo se cambia la pelota de pierna ante el defensa y la conduce igual que la izquierda que con la derecha! Eso es lo más difícil en el fútbol», enfatizaba, sin esconder su asombro, Miguel Ángel Valerón sobre Pedri durante su retransmisión del amistoso ante el Gran Tarajal en la Televisión Autonómica. Efectivamente, Pedri es ahora la gran ilusión de una UD en la que tiene el terreno abonado para empezar a subir escalones. El caldo de cultivo de carencias financieras, herencia de años malos y la necesidad de apostar por valores emergentes le coloca en el escenario idóneo para romper el escalón. «No nota la diferencia de entrenar con el juvenil a hacerlo con nosotros. No hay diferencias», ha insistido Mel para ilustrar su madurez y competitividad sin acusar vértigo por la responsabilidad añadida.

Ahora viene una parte que no corresponde a Pedri, al que lo único que debe preocuparle es el balón, como siempre ha sido. La gestión de los tiempos para cuidar su evolución está en el debe de un entrenador que cree fielmente en sus condiciones y que le va a dar la reválida y en la entidad, que le está protegiendo de exposiciones mediáticas negando peticiones de entrevistas y declaraciones. «No deja de ser un menor de edad», recuerdan cuando sale el tema. Prefieren, quizás con razón, que se exprese como mejor sabe: con la pelota en los pies y sobre un terreno de juego. Lo demás, sin duda, puede esperar.