Fútbol /UD Las Palmas

«No hay miedo a jugar, pero el problema vendrá con los viajes»

14/05/2020
ETIQUETAS:

En la UD no hay miedo a jugar. Pero cuestión bien diferente será tener que viajar y salir del entorno seguro en el que ahora están los futbolistas para afrontar los encuentros que restan fuera de Gran Canaria. Así lo reconoció ayer Alberto De la Bella en la primera rueda de prensa telemática en la historia de la UD y en la que, tirando de rango de capitán, expresó el sentir de la plantilla a propósito de lo que viene, con el reinicio de la competición previsto para junio con todos los condicionantes que comporta, sin pasar por alto otras inquietudes, como el ERTE aplicado por la entidad. El lateral catalán se expresó como acostumbra, siendo frontal y sincero, tirando de galones.

«Yo no tengo temor a jugar ni a entrenar. Aquí todos estamos con muchas ganas, trabajando a tope. Eso sí, reconozco el miedo y la incertidumbre sobre cómo se llevará el protocolo en los viajes porque se darán ingredientes que no podremos controlar. Aeropuertos, hoteles, desplazamientos... Ahí está el problema. Tebas dice que hay una posibilidad mínima de contagio durante un partido. Pero eso no es lo que nos preocupa porque el verdadero riesgo vendrá cuando, dentro de un mes, tengamos que salir de la isla», expuso.

«El protocolo de vuelta a los entrenamientos está realizándose con medidas altas. Los futbolistas estamos protegidos y las condiciones de Barranco Seco son buenas. Todos sabemos que lo primero es la seguridad, es a lo que hay que darle la prioridad. Habrá que ver en la segunda fases, cuando ya habrá contacto entre nosotros. En breve nos realizarán otro test médico para seguir cumpliendo con todo el protocolo. Ya nos llevamos una alegría con el primero que nos hicieron», añadió.

Otro foco de atención ajeno al balón es el ERTE adoptado por la entidad y la previsión de más recortes. De la Bella admite que «habrá que adaptarse a la situación económica actual», si bien confía en que, con la llegada del fútbol «el porcentaje de pérdidas será menor».

«Pienso que el ERTE no se alargará mucho. Y primero tenemos que arreglar lo de esta temporada antes de hablar de la próxima. Lo que no vería bien es que a los que estamos aquí dándolo todo nos bajen el salario y luego se den grandes cantidades en fichajes. Pienso que habrá que buscar incorporaciones más baratas o más cesiones», razonó.

Respecto al balance del trabajo realizado tras el confinamiento, que hoy cumple una semana, detalló: «La carga física está siendo alta. Todo el mundo está poniendo de su parte en la nueva normalidad. Ahora mismo el contacto es inexistente. Estamos en grupos de seis y con distancias de seguridad. El trabajo es de fuerza, cada uno con el propio balón, con su número. No intercambiamos el material. Creo que las medidas son correctas. Veremos cómo estaremos la semana que viene, cuando se puedan hacer rondos. Ahí se verán las posibilidades de contacto».

Lo que sí dejó claro es que será inviable afrontar los encuentros oficiales en plenitud tras las incidencias vividas: «Ni nosotros ni nadie llegará al ciento por ciento. Por ejemplo, no vamos a tener amistosos como suele ser habitual en las pretemporadas. Pero llegaremos con muchas ganas y podemos soñar con hacer algo importante en los once encuentros que restan y tratar de ser los mejores. Vamos a tratar de hacerlo lo mejor posible».

Sin ocultar su rechazo a las concentraciones anunciadas («ojalá lleguen lo más tarde posible porque todos tenemos familia»), se sinceró a cuestionamiento sobre el fútbol que viene: «Todo es novedoso. Lo más difícil será jugar sin aficionados. Habrá que adaptarse. Me he parado a pensarlo y es complicado. El ingrediente motivacional que nos da la afición no lo vamos a tener, como todos los demás».

Respecto a la problemática que puede surgir con la duración de los contratos, abogó por «una norma conjunta» para dar tranquilidad a los afectados por finalizar vínculo en junio.