«Me agobiaba saber que fallaba a la grada»

21/03/2020

Cristian Cedrés, que recibió el alta médica y que el próximo mes celebrará su primer año en la primera plantilla de la UD, habla del «pequeño infierno» que le ha tocado vivir tras lesionarse en pretemporada contra el Almería, jugar infiltrado y tener que operarse después

Si hay alguien que ahora mismo se está subiendo por las paredes es Cristian Cedrés. El futbolista, que estaba llamado esta temporada a ser uno de los jugadores a seguir de la UD Las Palmas, ha vivido «un pequeño infierno» debido a la lesión de rodilla que sufrió en el Marbella Football Center en la pretemporada contra el Almería el viernes 2 de agosto de 2019. En tierras malagueñas cayó y desde entonces el extremo sufrió un calvario. Se perdió el grueso de la pretemporada, empezó de cero y encima las molestias no se terminaban de ir nunca. Aguantó hasta que pudo, sumando 12 partidos este curso, pero tuvo que pasar por quirófano para operarse de su rodilla el pasado 15 de enero. Y ayer, en pleno confinamiento en casa de su suegra, recibió la grata noticia de estar listo para competir cuando acabe la cuarentena por el Covid-19. A falta de poco más de un mes para cumplir su primer aniversario en la categoría de plata del fútbol español, pues Pepe Mel le dio la alternativa el 28 de abril de 2019 ante el Lugo en la goleada en el Gran Canaria (4-1), donde el isleño regaló un pase de gol.

«Ahora estoy feliz», reconoce Cedrés tras obtener el alta médica. «Ya veo la luz al final del túnel después de tanto tiempo lesionado», asevera el futbolista, que sigue ejercitándose bajo la supervisión de los profesionales de la Unión Deportiva. «Estoy deseando que pase esto y que todo vuelva a la normalidad, porque necesito volver a pisar un campo de fútbol», expone el 22 amarillo con sinceridad. Pero tampoco olvida lo complejo que ha sido el curso para él: «Ha sido un pequeño infierno, estaba con muchísimas ganas y con una ilusión tremenda, tenía demasiada confianza en mí mismo hasta que llegó la lesión», lamenta el grancanario, que había convencido a Mel en el tramo final de la campaña pasada, donde incluso anotó un tanto en el Heliodoro Rodríguez López ante el eterno rival, el CD Tenerife. «Después de la lesión contra el Almería, yo notaba que algo no me iba bien», recuerda el habilidoso atacante amarillo. «Cuando volví a los entrenamientos me seguía doliendo, me trataban, me infiltraba y aun así las molestias nunca remitían», continúa Cedrés, quien reconoce perder en ese momento «la confianza» en él mismo. «Yo no podía dar el cien por cien y sentía que estaba fallando a todos los que me animaban desde la grada y eso terminaba por pasarme factura, me agobiaba cada vez más», explica.

Ahora, y tras el confinamiento después de que el Gobierno declarase el estado de alerta debido a la pandemia del coronavirus, con la Liga también paralizada, el futbolista isleño podría tener la fortuna de disputar más encuentros que los que en un principió estimó. «Por una parte, la cuarentena me viene bien porque, a la espera de lo que pase con la Liga, sería bueno ya que podría llegar a más partidos ya que no he tenido la suerte de estar en óptimas condiciones esta temporada», justifica Cedrés. «Pero todo tiene su lado negativo, y aquí entra que no es lo mismo entrenar a distancia desde casa que en la Ciudad Deportiva de Barranco Seco con los fisios y los readaptadores, pero bueno, todos estamos en contacto e intentamos hacerlo de la mejor manera posible para que esto siga avanzando», concluye el velocista de Las Palmas, que ya cuenta los días para que todo vuelva a la normalidad y pueda ser una opción seria en las alineaciones de Pepe Mel, como estaba previsto antes de su lesión.