Fútbol / UD Las Palmas

Jémez y el protocolo roto

13/03/2018

En el club creen que su lenguaje soez erosiona el prestigio institucional y le han pedido moderación

Paco Jémez deberá moderar, en adelante, su lenguaje en las comparecencias públicas después de que, en sus últimas presencias ante los micrófonos, haya roto todos los protocolos aludiendo al aparato genital y rectal de manera explícita, lo que se considera en la UD una ofensa a la imagen y decoro de la institución.

Jémez no ha podido estar más desafortunado en sus modos y maneras a la hora de expresarse en las últimas fechas. Concretamente, antes y después del partido ante el Villarreal. Siempre ha sido característico en su estilo un discurso castizo y directo, pero lo que no piensan consentir en Las Palmas es que, ostentando la representatividad del escudo, utilice semántica de dudoso gusto por el impacto negativo que se genera. El entrenador se manifestó haciendo uso de un lenguaje inapropiado y censurable que, a ojos, de su superiores, erosiona la imagen y prestigio de club.

Sus salidas de tono irritan a los directivos

«Me importa tres cojones lo que diga la prensa» o «es para echarnos a todos a tomar por culo» son las lindezas textuales más recientes en boca de Jémez que han irritado en la zona noble, muy sensible con los socios y aficionados menores de edad y, también, al agravio que suponen a una política educativa impuesta en todos los estamentos de la cantera y en la que se privilegia un tono radicalmente opuesto. Es más, no se recuerdan salidas de tono similares en la historia reciente, lo que señala, directamente, al entrenador, que está dando más titulares por sus patadas al protocolo que por su labor profesional.

Jémez y el protocolo roto

Por si fuera poco, Jémez ha combinado tales excesos con desafíos continuados a los medios de comunicación, metiéndose a cuestionar verdades irrebatibles (consideró «desinformar» que se hiciera un balance numérico de sus diez primeros partidos desde que regresó al club, lo que no admite debate con la estadística en la mano) y afeó la profesionalidad de un periodista, tras el 0-2 con el Villarreal, cuando éste le cuestionó por cuestiones tácticas y terminó pasándose de frenada con enganchón gratuito y dedo señalador de por medio («no te voy a permitir que pongas en tela de juicio mi trabajo, soy un gran profesional, ni se te ocurra, ni se te ocurra, que ni se te pase por la cabeza»).

Se le pide que, en lo sucesivo, evita circos innecesarios

Desde la dirigencia de la UD se le ha hecho una llamada al orden y recetado que, en lo sucesivo, modere y cuide el vocabulario, evitando circos innecesarios.