Luis Helguera, director deportivo de la UD, Patricio Viñayo, director general, y el presidente Miguel Ángel Ramírez. / c7

Sin fichajes un mes después de cerrar la última temporada

Desde la UD pide paciencia pese a la falta de movimientos en el capítulo de novedades con vistas a la temporada 2022-23

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Este lunes se cumple un mes desde que la UD disputó su último encuentro oficial de la temporada pasada, el fatídico 1-2 ante el Tenerife en el Gran Canaria que sepultó todos los sueños de ascenso, y, hasta la fecha, más allá de rumores y gestiones, no hay fichaje alguno para el nuevo proyecto. Desde el club se insiste en la previsión de un mercado «que requerirá paciencia» y en el que se quiere acertar en la toma de decisiones, lo que obliga a filtrar todas las opciones y tomarse con la debida calma los movimientos.

De momento, la actividad se ha centrado en materializar las renovaciones prioritarias (Curbelo, Valles, Cardona, Coco, Fabio), alguna otra a la que no se ha dado oficialidad pero está amarrada (Moleiro) y en consensuar con García Pimienta, al tanto de todo lo que se está moviendo, qué es lo que hay que traer. Altas, más atar a Kirian, quien de momento sigue sin plasmar la prolongación de su contrato pese a las buenas intenciones, además de acelerar una operación salida que urge encaminar centran las carpetas pendientes sobre la mesa de Luis Helguera, ahora que ya las vacaciones encaran su tramo final y el inicio de la pretemporada está a una semana vista.

Helguera quiere privilegiar el aligeramiento de la plantilla antes de dar cabida a las novedades previstas, pero lo cierto es que todo ha ido más lento de lo que preveía. En su hoja de ruta estaba brindarle al entrenador el escenario deseado de arrancar con los elegidos a la espera de que se completara la lista de incorporaciones. Y, salvo milagro, no va a ser así por lo s Ferigra, Pinchi, Unai Veiga o Maikel Vega, jugadores que no entran en los planes para el curso 2002-23, comenzarán con el resto en la Ciudad Deportiva el próximo 11 de julio a la espera de encontrar acomodo.

Tarea, por otra parte, harto complicada porque no han tenido efectos los movimientos para ubicarlos y, conforme avance el calendario, más complicado va a resultar. Pimienta va a tener que aceptar este pequeño contratiempo, si bien comprende que forma parte del escenario y asume como competencia suya el no devaluar a profesionales en situación de tránsito.

En la UD se están tomando con calma el mercado estival y mantienen el optimismo de que van a poder satisfacer todas las necesidades planteadas para el nuevo curso. Advierten de que «hasta el 31 de agosto todo es posible», en referencia a oportunidades que puedan surgir a última hora. Eso, sin renunciar a fichajes de campanillas como el que se anuncia de Vitolo, con quien hay un compromiso cerrado para su retorno, cedido por el Atlético de Madrid, o el brasileño Sidnei, conocido en España tras defender los colores del Espanyol, Deportivo de La Coruña y Betis y quien, tras regresar a su país, no ha tenido suerte en el Goias.

Nombres contrastados y a los que se unirán otras apuestas con menos cartel (Marc Cardona, entre ellos) para terminar de configurar un bloque llamado a volver a luchar por el ascenso a Primera División.

La falta de novedades «no debe interpretarse en la dirección equivocada», enfatizan desde la dirigencia, y emplazan «a próximas fechas» para comenzar a comprobar que el posicionamiento de la UD «sigue siendo de los mejores en Segunda División» pese a los ajustes de su economía y a las limitaciones implícitas que lleva afrontar la que va a ser la quinta campaña consecutiva lejos de la máxima categoría.