Fútbol/ UD Las Palmas

«Es una final, pero como los partidos de antes y los que vendrán»

26/06/2020
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Sí. El partido de este sábado ante el Elche fue calificado como «una final» por Pepe Mel, ya que un triunfo colocaría a la UD a un punto del conjunto ilicitano, que ahora ocupa la sexta plaza, la última que da acceso a la promoción de ascenso. Pero Mel matizó que esta catalogación no es exclusiva para la ocasión. «También eran una final el Girona y todos los anteriores. Y, después de este partido, habrá que ir a por todas ante el Huesca. Hay que ir al máximo en cada uno de los encuentros que nos faltan. Cuando reiniciamos la competición teníamos los mismos puntos que el Numancia, 38, y ahora ellos lo están pasando mal y nosotros tenemos 46. Eso habla de la importancia de estar bien siempre como intentamos nosotros a base de rotaciones», expuso. El preparador madrileño, que previno de la «intensidad y velocidad» del oponente, estima, en relación a los objetivos propuestos, «que, de momento, no ha cambiado nada», recordando la pretensión de conservar la categoría «y dar cancha a la gente de la casa», lo que no quita que persiga «ser agresivo en los planteamientos» de las jornadas que restan para mantener la buena inercia de resultados y rendimiento.

«Mi idea es que en las cuatro últimos partidos podamos tener a la gente fresca. Pero, centrados en el Elche, es verdad que ganar puede cambiar la perspectiva del año», añadió.

En relación al excelente balance defensivo del equipo, que acumula cuatro citas seguidas sin encajar gol, admitió que ha sido una virtud trabajada con sus hombres: «Hablamos de que quien se va por encima de los 50 goles recibidos, o mete 80 o es imposible que pueda cumplir con sus objetivos. Y nosotros no estamos en disposición de marcar tanto. Lo hemos hecho bien en este sentido frente a equipos como Girona o Almería o rivales directos como Lugo o Albacete. Ahora enfocamos los partidos con la idea de que el rival no tenga ocasiones».

El entrenador de la UD anunció que «seguirán los cambios» y desveló, también que Rubén Castro «tiene un problema bucal» y, dependiendo de su evolución, verá si puede o no alinearlo en el día en el que cumplirá 39 años.

«Llevo diez años siendo su entrenador y en tres equipos diferentes. El gol no se olvida y mientras Rubén se cuide y el entrenador que lo tenga, si sabe dosificarlo, permitirá que Rubén siga siendo el mismo», dijo a propósito del ariete grancanario.