Entre la satisfacción y la incógnita

16/03/2020

El grancanario Víctor Afonso se siente «muy realizado» como técnico del filial del Al Tai saudí, donde inició una etapa fructífera y enriquecedora que se ha visto interrumpida por el coronavirus

El que fuera jugador y capitán de la UD Las Palmas, Víctor Afonso, sigue su andadura en los terrenos de juegos, pero ahora ligado al banquillo en el filial del Al Tai de Arabia Saudí, desde donde contempla la heterogeneidad de las situaciones que se viven tanto allí, como lo que le llega desde Gran Canaria, donde se encuentran sus familiares.

El grancanario pasó por la cadena amarilla tras colgar las botas, dirigiendo a Las Palmas Atlético, al cual ascendió de Tercera a Segunda División B. Siguió dando pasos fuera de la isla en el Atlético de Madrid B, sirviéndole de trampolín hacia la máxima competición en Gibraltar, donde llevó al Lincoln Red Imps Football Club a coronarse como campeón y a disputar la fase previa de la Liga de Campeones.

Desde hace un mes decidió poner rumbo a Arabia Saudí para afrontar un nuevo reto en el club Al Tai. Un nuevo país, otro idioma, diferente cultura y costumbres no han sido un problema para Afonso, que ya está «muy cómodo y acoplado» a su nuevo destino a pesar de la pandemia que azota al planeta: «Aquí se viven las cosas de manera muy diferente. No hay tanta psicosis. Hay solamente cerca de un centenar de 100 infectados en toda la nación -el país tiene 33 millones de habitantes- y todavía no se conoce que haya producido muertes. Me siento seguro aquí. Estoy más preocupado por cómo pueda estar mi familia en Gran Canaria», explica el entrenador de 48 años para evidenciar el contraste que existe con España.

«Desde el pasado fin de semana se paró la liga, pero seguimos haciendo vida normal. Lo peor es no poder entrenar, pero sí que podemos ir a pasear o a tomarnos un café. Creo que esto es posible ahora mismo porque se tomaron medidas rápidamente y fueron más estrictos donde tenían que serlo desde el inicio. En España se implantó el estado de alarma en diferido, es decir, decidieron establecerla el viernes y se decretó el sábado. Aquí hace más de una semana que prohibieron la llegada de aviones desde ciertos países afectados. Cuando llegué hace un mes la gente estaba concienciada de que podía ser un peligro real y toda la población empezó a tomar medidas cotidianas básicas que ayudaron a no expandir la enfermedad, como lavarse las manos», explica el ex de la UD.

Aun por la tranquilidad que se respira en el país de la península arábiga, Víctor Afonso se encuentra instalado en la incertidumbre ante la posibilidad de que la Liga Profesional Saudí se cancele, pues le dejaría atrapado allí hasta que todo se normalice.