Fútbol / UD Las Palmas

En la UD no se rinden: «Es posible subir»

28/06/2020
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El punto sumado ante el Elche tenía el sábado por la noche un sabor más amargo que el que destilaba ayer. Y hoy casi que hasta se da por bueno dado el optimismo que persiste en la UD a propósito de las opciones que todavía persisten para pelear el ascenso a Primera. «Sigue siendo posible», esgrimen desde la zona noble del Gran Canaria atendiendo a varios parámetros que alimentan las tesis positivas. Que el equipo esté experimentando una progresión elocuente, sustentada en juego y resultados, y que tiene como dato más significativo que no ha perdido ninguno de los cinco partidos disputados tras la reanudación del campeonato, es elocuente. Con 36 encuentros disputados, es el único de la categoría que tiene este cartel, dado que el Rayo, que tampoco conoce la derrota en junio, tiene una jornada menos en su casillero porque juega esta noche con el Alcorcón.

Se percibe un crecimiento sostenido en esta UD en la que Pepe Mel hace uso de su amplitud, con la nómina de lesionados reducida a Drol y Raúl (Cedrés, Dani Castellano y Álvaro Lemos ya se ejercitan con el grupo), y nadie duda de que las posibilidades del potencial humano, al que se unen varios meritorios ascendidos del filial y que están teniendo protagonismo, pueden posibilitar el salto en la tabla. «Desde que el entrenador ha podido utilizar a todos los jugadores se ha notado», dijo recientemente el presidente, Miguel ángel Ramírez, convencido de que, libres de las incidencias sufridas con los percances físicos, estos profesionales podrían haber elevado las prestaciones y los puntos que lucen en la actualidad.

El momento emergente de futbolistas como Rubén, en plena vena de aciertos, Pedri, Benito, Narváez o Josep, por citar algunos ejemplos significativos, anima a pensar en que seguirán marcando diferencias. De hecho, en una comparativa con el resto, se detecta que nadie posee individualidades de este calibre, lo que le da un impulso a la UD para lo que viene. «Quiero llegar a los cuatro últimos partidos con la gente fresca», ha admitido el entrenador, en cuya planificación especial, con las rotaciones ya institucionalizadas, contempla encarar el cierre de la fase regular en plena crecida física.

Con seis jornadas por delante y una diferencia abordable con el sexto, que sigue siendo el Elche con cuatro puntos más (51), aunque hoy, de ganar, el Rayo se colocaría con 52 y aumentaría en una unidad esta franja, suena paradójico pero resulta que todo depende de las posibilidades propias. Si se hace pleno de puntos, incluyendo por el camino a varios rivales directos, nadie pone en duda de que se alcanzaría una de las posiciones ansiadas. «Y si nos metemos en promoción, subiremos», realzan al advertir de que siempre el que viene de abajo, como es el caso, termina culminando con éxito la fase decisiva. De hecho, se cuenta con que algunos de los conjuntos que han estado toda la campaña arriba, terminarán cediendo por la presión que ahora será más perceptible.

Que el discurso oficial y de puertas para afuera no imponga ir a por el ascenso acompaña en los propósitos que hay en el vestuario de dar el golpe de calidad en el tramo final del calendario. La exigencia básica de la permanencia se puede dar por satisfecha, tanto por la cosecha propia en el casillero como por la situación de varios implicados en el descenso, ya incapacitados para dar alcance a Las Palmas. Y es a partir de ahí cuando se ha cimentado la aspiración de ir a por algo más, un eufemismo que no esconde otra intención que la de buscar el asalto al sexteto de cabeza.

Con las restricciones económicas impuestas y que vienen en camino a cuenta de la crisis por el coronavirus, todos conocen la importancia estratégica capital que comportaría un ascenso a Primera. Y no va a quedar en el intento.