Fútbol: Segunda División

El reto del dos de dos para seguir creyendo

15/03/2019

Tras su victoria en Riazor, Las Palmas aspira a encadenar dos triunfos consecutivos por segunda vez en lo que va de temporada mañana ante el Mallorca. El curso pasado solo lo logró Manolo Márquez. Pepe Mel lo tiene claro: en casa solo vale sumar de tres y sin una buena racha de resultados, los playoffs son un espejismo.

Lo más difícil ya está hecho: ganar fuera de casa. Con su segunda victoria foránea del curso contra el Deportivo el pasado fin de semana, Las Palmas rompió una maldición que le mantenía desde septiembre sin lograr los tres puntos lejos de la isla. Esa debilidad a domicilio le había impedido hasta ahora encadenar una buena racha de triunfos que le permitiese estar en la pelea de la parte alta de la tabla. Las buenas sensaciones en el Gran Canaria, donde la Unión Deportiva está imbatida, se veían frenadas rápidamente en el siguiente fin de semana.

Pero ahora, y tras el impulso que significó la llegada de Pepe Mel, la historia puede cambiar. Con su sufrido triunfo en Riazor el pasado domingo (0-1), la UD tiene en su mano encadenar dos victorias consecutivas y confirmar su reacción. En solo siete días, después del nimio empate ante el Extremadura que provocó el cese de Paco Herrera, el ambiente ha pasado del pesimismo a la euforia. Así de volátil es el fútbol, que en tan poco tiempo se va de un extremo a otro sin parar a medio camino. Ahora, con la llegada del nuevo técnico y los tres puntos logrados en uno de los estadios más complicados de la categoría, alcanzar las posiciones de playoffs vuelve a verse como una posibilidad real.

Este aliciente, unido a las ofertas que el club ha lanzado con el precio de las entradas para el encuentro de mañana, hace prever que el Gran Canaria presentará una buena entrada y podrá remontar los tristes datos de asistencia de las últimas jornadas. Se dan todos los condicionantes para confirmar que lo visto el fin de semana pasado no fue una casualidad y que la UD va en serio a por la gesta de remontada. Porque, además, enfrente estará un rival directo como el Mallorca, séptimo clasificado con cuatro puntos más que el representativo, por lo que los puntos contarán doble y solo valdrá ganar para no seguir echando tierra de por medio con los seis primeros.

En caso de lograrlo, los de Pepe Mel conseguirían por segunda vez en esta campaña una racha de dos victorias consecutivas. Hoy se cumplen seis meses de la anterior ocasión, cuando goleó al Nástic en la cuarta jornada (4-0) y venció en Almendralejo al Extremadura en la siguiente semana (1-2). Pero el conjunto amarillo, entonces entrenado por Manolo Jiménez, no se detuvo ahí y sumó a continuación su tercer triunfo seguido ante el Málaga en la isla (1-0). Estos tres partidos elevaron a los amarillos hasta el segundo puesto en la tabla, a solo dos puntos del líder, en el mejor momento de la UD en lo que va de temporada.

Ahora, con el tercer entrenador del curso, se aspira a acometer una dinámica similar para mantener vigente un sueño que volvió a emerger en Riazor y que podría confirmarse mañana ante el Mallorca. La primera, y más difícil, piedra está puesta, ahora solo queda aprovechar el viento a favor y ayudarse de la afición para continuar construyendo los cimientos del regreso a Primera División.