Fútbol/ UD Las Palmas

Dos semanas sin rastro de lesiones

22/05/2020
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Dos semanas de trabajo, a ritmo creciente, con la adaptación al protocolo sanitario también a paso ligero y, lo más importante, sin lesionados ni inconveniente físico alguno. A Pepe Mel y su cuerpo de auxiliares les preocupaba especialmente el peligro de comportaban estos primeros días tras el confinamiento domiciliario y más a cuenta del historial clínico reciente, con una enfermería siempre repleta de inquilinos. Por mucho que David Gómez, preparador físico, calculara las cargas y tomara todo tipo de prevenciones, con un baremo milimétrico a la hora de ordenar esfuerzos y objetivos, la prueba del algodón vendría con todos los jugadores con las botas puestas y sobre el césped. Y el balance hasta la fecha y en lo que concierne al apartado sanitario no puede ser más satisfactorio, tal y como admite Diosdado Bolaños, jefe de los servicios médicos de la entidad. «Como se suele decir, hay que tocar madera y que todo siga como hasta ahora. Los chicos están cansados, como es normal después del trabajo que les ha impuesto el entrenador. Pero, más allá de eso, no hay incidencia alguna que lamentar en nuestra plantilla», reconoce el galeno cubano, quien comparte su buen balance con el propio Mel, aliviado por esta circunstancia.

«El riesgo siempre existe y, viniendo de donde venimos, todo se multiplicaba y era inevitable que te pudieses temer lo peor. Para un profesional, haber estado casi dos meses encerrado en casa sin poder desarrollar sus rutinas habituales era algo tan desconocido como indeseable. Se tuvo que pasar por la pandemia y, al volver a encontrarse, la respuesta y predisposición de todos ha sido magnífica y nos ha acompañado esa suerte que hay que tener para eludir lesiones. A día de hoy no podemos pedir más en este aspecto. Hasta Drolé, al que aún le queda, tiene mejor cara y toca balón», añade Bolaños.

La importancia de tener afinadas todas las piezas ya fue ponderada por el propio Mel en su comparecencia del pasado martes al hacer referencia al formato intensivo que se impondrá para las once jornadas que resta por disputar. Es más, anunció que repetir un once será tarea imposible, con hasta tres partidos por semana, anticipando que «jugarán los que mejor estén». Y ese propósito requiere un fondo de armario que, de momento, y a diferencia de meses pasados, sí hay con la suma de meritorios subidos de la base (Clau y Pol son las grandes novedades en la lista ya habitual) y la recuperación casi plena de los que arrastraban lesiones de distinto grado. Únicamente Drolé queda al margen de los planes para el mes de junio, lo que garantiza competencia en todas las demarcaciones. Lo que más ansía un técnico acostumbrado a tirar con lo mínimo y que pocas veces pudo escoger por el parte de bajas que siempre le condicionó.

Por lo pronto, va a entrar en la última semana de mayo tal y como quería y hubiese firmado cuando arrancó la actividad en la Ciudad Deportiva tras el parón. Una señal inequívoca de que, de momento, la UD carbura en tiempo y forma.