Cuestión de ambición y personalidad

31/08/2018

La UD lucha contra sus miedos, los errores y la versión más exigente de sus contrincantes. Este sábado espera el Real Zaragoza en otra prueba de fiabilidad, de actitud y de competitividad. Será la primera a domicilio ante un rival resolutivo en su fortín

Sabor añejo en La Romareda. Dos históricos con urgencias, que perdieron el sueño desde que cedieron su privilegiada posición en la élite, y con un presente en el que asumen la necesidad de no fallar en una travesía por una Segunda División en la que intentan imponer su escudo.

Dos gallitos en busca de un billete a la lanzadera que propicia el retorno a la Primera División, pero los halagos saben a poco porque lo tenían todo y lo dejaron escapar. El honor se perdió en un laberinto en el que ahora conviven con adversarios impredecibles y sin miedo.

La Unión Deportiva Las Palmas, que acumula una victoria ante el Reus (2-0) y un empate ante el Albacete (1-1), cediendo los primeros puntos en el Gran Canaria tras dos choques como local, visita al Real Zaragoza (17.00 horas. Movistar Partidazo -dial 46-) en otra prueba de fiabilidad, de actitud y de competitividad. El representativo lucha contra sus miedos, los errores y la versión más exigente de sus contrincantes. Pura cuestión de ambición y personalidad.

La UD regresa a un estadio en el que disputó su último compromiso en la Segunda División en la 2014-15, con motivo de la eliminatoria definitiva de ascenso y sucumbió por 3-1, remontando en la vuelta merced a los goles de Roque Mesa y Sergio Araujo (2-0), y, curiosamente, afrontará su estreno a domicilio en el primer test de envergadura del presente curso.

«Nos hemos mostrado solventes a ratos y relajados a otros. Todos los puntos suman y La Romareda es un campo exigente, en el que la gente nos va a apretar. Somos dos equipos que vamos a estar arriba si todo va como parece», subrayó el técnico amarillo, Manolo Jiménez, quien persigue «la excelencia» en una plantilla con 17 incorporaciones -18 si se cuenta el regreso de Sergio Araujo- y espantar los temores y el inconformismo.

El entrenador andaluz está pendiente de la recuperación del lateral derecho gallego Álvaro Lemos para dar continuidad a un once en el que únicamente el depredador Rubén Castro ha visto puerta. El canterano Diego Parras ocuparía su puesto en caso de no estar disponible, en un bloque insular que pretende mejorar la efectividad en ataque, presentar un mejor tono físico y ser más intenso en defensa, al tiempo que se evite que el rival se apodere del balón para multiplicar sus opciones de castigar los errores.

«Cuando el Albacete empató nos conectamos otra vez, generamos ocasiones de gol y tenemos que demostrar ser mucho más fuertes mentalmente. Vamos a ser un enemigo a batir», cree Jiménez.

Contundencia maña

Por su parte, el combinado entrenado por Imanol Idiakez, que cumple su sexta campaña consecutiva en la categoría de plata y finalizó en la tercera posición en la pasada edición 2017-18, pero naufragó en la fase de ascenso, firma los mismos guarismos que la UD con un triunfo ante el Rayo Majadahonda en la primera fecha (2-1) y un empate en su salida a Reus (1-1).

El Real Zaragoza se crece en su feudo, con cerca de 30.000 incondicionales que intimidan desde que entonan el himno a capela, para llevar en volandas a una escuadra maña que se ha impuesto en 11 de los últimos 13 partidos que ha disputado como local, sumando 34 de los 39 puntos posibles. Unos números que ponen de manifiesto que la misión es de altos vuelos.

El técnico vasco lo sabe e incide en que «La Romareda es nuestra fortaleza, con todo el apoyo de la afición, y cuando jugamos en casa nos sentimos llenos de energía».

«Las Palmas es un rival de los gordos, un recién descendido. Ha hecho grandes fichajes y es uno de los favoritos para el ascenso, por lo que tenemos que salir a hacer nuestro juego y estar concentrados», valoró en la previa.

Idiakez ahondó en que «hay que permitirles poco y estar acertados porque es uno de esos rivales que te penaliza con poco. Tiene jugadores arriba que no necesitan dominar el partido para hacerte un gol o una ocasión, tenemos que estar bien en todas las fases del juego para intentar ganar».

El guardameta argentino Cristian Álvarez y los centrocampistas Javi Ros, James Igbekeme y Oliver Buff sobresalen en un plantel maño con un enorme potencial ofensivo con Marc Gual, Jorge Pombo y el flamante fichaje llegado del Espanyol Álvaro Vázquez.