Fútbol: Segunda División

Cristian Herrera, una amenaza autóctona

26/04/2019

El ariete grancanario es el principal peligro del Lugo en la final anticipada de este domingo. Criado en la cantera amarilla, donde se hartó a meter goles, ya le hizo dos tantos a Las Palmas en la primera vuelta.

Cría cuervos y te sacarán los ojos. Aunque en este caso, el refrán citado solo podría usarse en parte con el bueno de Cristian Herrera. Porque el sueño de este goleador siempre fue triunfar de amarillo. Llegó a Las Palmas Atlético en 2010 y estuvo tres años en Tercera hasta que se logró el ascenso a la categoría de bronce con un gol suyo, y tras 20 tantos durante la prolífica campaña 2012-13. Preparado para dar el salto al primer equipo después de haber deslumbrado con la vela chica, Herrera acogió con desilusión la decisión del club de mantenerlo en el filial. Sin embargo, sorprendió con su decisión de marcharse a otro segundo equipo como el Ilicitano (filial del Elche), rechazando la propuesta de la UD de renovar su contrato.

Pero la decisión tenía su razón de ser. El conjunto franjiverde le prometía que, aunque empezaría con ficha con el B, iba a tener minutos y protagonismo con los mayores en Primera División. Y así fue. En noviembre debutó con el primer equipo del Elche en un día que no olvidaría en su vida. Salió a falta de 12 minutos del final ante el Valencia y anotó el tanto que dio la victoria al combinado alicantino (2-1). Estreno inmejorable a sus 22 años y un futuro prometedor por delante. Sin embargo, y aunque se le hizo ficha en el primer equipo al año siguiente, el descenso administrativo del Elche provocó su salida al Almería, donde estaría solo media campaña antes de recalar en el Girona y conseguir el ascenso a Primera.

Llega en forma a la cita con tres tantos en sus últimos tres encuentros y será su estreno en el Gran Canaria

A pesar de este éxito con el conjunto catalán, Cristian Herrera no iba a encontrar tampoco ahí la continuidad que ansiaba, y en julio de 2017 decidió aceptar la propuesta del Lugo y volver a empezar en Segunda. Una decisión que, aunque pareciese entonces un paso atrás para un futbolista que apuntaba muy alto, con el tiempo ha demostrado haber sido acertada. En su primera temporada, Herrera fue una pieza básica para que el equipo gallego no pasara apuros en el objetivo de la permanencia. Anotó nueve tantos y tuvo el protagonismo que tanto buscaba. El isleño había encontrado en Galicia su sitio.

Y ahora, en su segundo año, ya se ha confirmado como la referencia ofensiva absoluta de los de Eloy Jiménez. Máximo goleador de los suyos, sus ocho tantos en Liga le convierten en un peligro para la UD en el partido que se disputará este domingo en el feudo isleño. Los amarillos ya han sufrido en su piel el olfato de este depredador del área que tan poco se cuidó en la isla. En el choque de la primera vuelta, en el Anxo Carro, Herrera anotó dos tantos en la dura goleada que el Lugo le infligió al equipo entonces dirigido por Paco Herrera.

Será la primera vez que juegue en el Gran Canaria, por lo que tiene esta fecha marcada en rojo. Su estado de forma -lleva tres partidos consecutivos marcando- y sus ganas de reivindicarse, le convierten a él, un jugador de la casa, en la principal amenaza para UD este domingo.