Nadal celebra su victoria ante Thompson. / Yves Herman (Reuters)

Primera ronda

Nadal debuta con comodidad

El balear se deja solo seis juegos en su estreno contra el australiano Thompson y no nota la lesión en el pie

ENRIC GARDINER

Rafael Nadal tuvo el debut deseado en Roland Garros. Un partido plácido, en el que solo se dejó seis juegos por el camino, dos en cada set, y que le sirvió para aterrizar en la arcilla parisina sin contratiempos y sin recuerdos de la lesión en el pie que le atormentó en Madrid y Roma.

El trece veces ganador del torneo derribó a Jordan Thompson, un caramelo en arcilla, por un triple 6-2 y pone la primera piedra para el Roland Garros que apunta a ser el más difícil de todos. Por lo rivales, un Novak Djokovic y un Carlos Alcaraz que han demostrado estar en mejor nivel en la tierra batida, y porque la lesión crónica que sufre en el pie amenazó su preparación para este torneo.

Pero, al menos, ese problema no hizo acto de presencia en el debut en París. Nadal se quitó de en medio a un Thompson que apenas ha ganado un partido este año en la gira de arcilla y que en toda su carrera y a nivel ATP solo ha ganado once encuentros en esta superficie. Un bagaje muy pobre para intentar hacerle partido al rey del polvo de ladrillo. Por mucho que Nadal no esté en su mejor momento, el tacto de París es diferente al resto de torneos, por eso aquí ha ganado más veces que en cualquier otro lugar.

Solo el verse en la Philippe Chatrier es argumento suficiente para que confíe en sus posibilidades, esté quien esté enfrente. Pese a rozar ya los 36 años, la superioridad de Nadal en la capital francesa es admirable y esta vez al que le tocó sufrirla fue a un Thompson que se agarró a que la lluvia que amenazó la jornada le diera alguna posibilidad en unas condiciones más frías. Pero ni con esas, Nadal rayó a un gran nivel, se movió en porcentajes con el servicio superiores al 70 %, aunque lo cedió en una ocasión, y apenas se dejó dos juegos por set.

Las posibilidades del manacorense de sumar el Grand Slam número 22 pasan por no enredarse en las primeras rondas y la de este lunes fue una demostración de que tiene muy claro ese camino. Además, el debut en Roland Garros es un fortín. En las 18 primeras rondas que ha jugado aquí, desde 2005, solo se ha dejado tres sets. Dos contra John Isner en 2011 y uno contra Daniel Brands en 2013. El resto han sido victorias contundentes, como la ocurrida ante Thompson, al que despachó con 27 golpes ganadores y siete roturas de servicio.

Margen de mejora

«Soy consciente de que hay un margen grande de mejora», apuntó Nadal a pie de pista. «Estoy muy contento de haber pasado en tres sets. Ahora tengo que intentar mirar hacia delante, entrenar cada vez mejor y seguir teniendo oportunidades de competir. Para mí es un regalo estar aquí y competir por ganar Roland Garros. Voy a hacer todo lo posible por ello», añadió el balear.

El siguiente cruce de Nadal será Corentin Moutet, número 139 del mundo y que derrotó en cuatro sets a Stan Wawrinka en primera ronda. Será el primer enfrentamiento entre el español y el francés.