Garbiñe Muguruza, durante su partido ante Danielle Collins. / AFP

Tercera ronda

Muguruza se diluye en Roland Garros

La española se va del torneo en el día en el que Badosa y Carreño pisan los octavos de final

ENRIC GARDINER Madrid

Hay partidos que solo los puede perder Garbiñe Muguruza. La española dio la nota negativa en la jornada de Roland Garros al perder con Danielle Collins (7-5, 2-6 y 7-5), mientras que Paula Badosa y Pablo Carreño se metieron este sábado en los octavos de final del torneo parisino con mucha contundencia. Badosa dio la sorpresa del día al arrasar a Jelena Ostapenko (6-4 y 6-3) y Carreño se llevó el duelo fraticida ante Roberto Bautista (6-4, 6-3, 5-7 y 6-4).

La mala noticia la dejó Roberto Carballés, que no pudo aguantar el envite tras derrotar a Denis Shapovalov en un partido de casi cinco horas y se tuvo que retirar en el duelo contra Grigor Dimitrov cuando marchaba 6-1 y 6-3 abajo, y Muguruza, que en un partido que parecía cerrado, se diluyó contra Collins y se queda fuera del torneo que ganó en 2016.

El día lo empezó Carreño saltando la banca al imponerse a su amigo Bautista llegando a la segunda semana de Roland Garros por segunda vez en su carrera, tras 2017, cuando se tuvo que retirar en cuartos por lesión.

El asturiano, que tenía el 'cara a cara' igualado con Bautista, desempató con un sólido triunfo en el que solo titubeó en el cuarto set, donde se temió por un bajón como el que le apeó del pasado US Open, cuando dominó en semifinales por dos sets a cero.

Sin embargo, ya en rueda de prensa y con el partido en el bolsillo, Carreño reflexionó sobre aquella decepción contra Alexander Zverev hace unas semanas y apuntó a la experiencia que le ha dado aquella derrota. «Aprendí que tengo el nivel para estar ahí, para poder competir en las rondas finales contra cualquier jugador. Al final estuve con dos sets arriba contra un rival que no ganó el torneo de milagro. Tengo que creer más en mí. Si estoy a mi nivel, sé que puedo volver a hacerlo», afirmó Carreño.

En octavos, el gijonés se medirá a Daniel Altamaier, número 186 del mundo, y que pudo con Matteo Berrettini (6-2, 7-6 (5) y 6-4). Será el primer choque de Carreño contra el alemán, que está disputando en este Roland Garros su primer Grand Slam.

Badosa, en racha

Tras el pase de Carreño, saltó a pista Paula Badosa, que hasta este torneo nunca había encadenado triunfos en Grand Slam. Pero Badosa parece estar en trance este año en París, donde ganó el título júnior en 2015, y pasó por encima de Ostapenko, campeona del torneo en 2017, para meterse por primera vez en su carrera en la segunda semana de un grande. Su aventura en la capital francesa puede no terminar aquí, puesto que en octavos tendrá enfrente a Laura Siegemund, número 66 del ránking y a la que ya venció el año pasado en tierra batida en el que hasta la fecha es su único duelo.

Para terminar la jornada, Muguruza se estrelló contra Collins, en un encuentro que se vio interrumpido por la lluvia y en el que se autodestruyó en el tercer parcial. El mal tiempo de París, junto a la falta de techo en la pista Suzanne-Lenglen, obligó a suspender el partido durante varios minutos y antes la insistencia de la lluvia el partido se movió a la central, después del triunfo de Novak Djokovic.

Muguruza cedió el primer set con la estadounidense, pero se recuperó, se apuntó el segundo y cogió una ventaja de 4-2 en el tercero. Pese a tener dos bolas para el 5-2, la española se dejó remontar y perdió cinco juegos consecutivos para quedar fuera del torneo.