Novak Djokovic, a su llegada al aeropuerto de Belgrado. / Reuters/Vídeo: E. P.

Roland Garros también cierra la puerta a Djokovic

Francia no dejará entrar al serbio si no se vacuna, con lo que tras Australia, tampoco podría jugar el segundo Grand Slam de la temporada y solo le quedaría Wimbledon

ENRIC GARDINER Madrid

Lejos de ser un caso aislado, lo vivido en Australia por Novak Djokovic parece que va a ser un precedente de lo que va a ocurrir el resto de la temporada. El serbio, que recibió este lunes una calurosa bienvenida por parte de los aficionados a su llegada a Belgrado, volvió a sufrir otro quebradero de cabeza apenas 24 horas después de que se decretara su deportación de Australia. Ahora es Francia el país que no le permitirá disputar el torneo de Roland Garros que se disputará entre el 22 de mayo y el 5 de junio. Así lo aseguró la ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, dando marcha atrás a lo que anunció hace apenas unos días.

Maracineanu, en medio del escándalo Djokovic, apuntó que los tenistas no vacunados podrían acudir a París, pero con más restricciones que el resto, es decir, sin poder acceder a salas comunes ni elegir lugar de residencia durante la competición. Sin embargo, este lunes cambió de parecer y, al tiempo que el Parlamento galo aprobó la obligatoriedad del certificado de vacunación para ciertas actividades en Francia, ella anunció que estar vacunado será requisito imprescindible para poder jugar Roland Garros.

«Se ha adoptado el pase de vacunación. Tan pronto como se promulgue la ley, será obligatorio ingresar a los espacios públicos con la pauta completa (estadios, teatros o pabellones) para todos los espectadores, deportistas y profesionales franceses o extranjeros», rectificó la ministra de Deportes francesa en su cuenta oficial de Twitter. «Gracias al movimiento deportivo por el trabajo de convencimiento con los últimos casos de no vacunados. Trabajaremos juntos para preservar las competiciones y ser los embajadores de estas medidas a nivel internacional», añadió Maracineanu.

En España, después de que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, asegurase que Djokovic «sería un gran reclamo» para el Mutua Madrid Open que comenzará el 26 de abril, aunque precisó que «será el Gobierno de la nación el que diga si cumple con los criterios de entrada», Pedro Sánchez, recordó que «sin ánimo de polemizar, cualquier persona tiene que cumplir con las normas sanitarias de España» y que «no hay nadie por encima de las normas». «Recuerdo las palabras de Nadal, que destacó el sufrimiento de la población mundial con la pandemia», apuntó el presidente del Gobierno.

Solo Wimbledon

La decisión de Francia es un varapalo tremendo para Djokovic, aunque en París sea donde menos veces se ha coronado. Apenas en dos ocasiones, 2016 y 2021, el número uno del mundo ha levantado la copa plateada en la Philippe Chatrier, principalmente porque casi siempre se ha cruzado en su camino Nadal. Con el portazo de Roland Garros, Djokovic pierde un nuevo Grand Slam en su calendario. No podrá jugar ni en Australia, ni en París, ni en Nueva York el US Open, donde también se le pedirá la pauta completa para poder cruzar la frontera. Solo le queda Wimbledon, el más permisivo. Tendrá que hacer una cuarentena de diez días (recortable a cinco) y con PCR los días dos y ocho de la estancia, para poder entrar en Gran Bretaña.

Su decisión de no vacunarse, complicada de dar un giro por las firmes creencias del jugador, le puede costar convertirse en el mejor de la historia. Un honor que se puede defender a su favor con muchos argumentos, pero al que consagraría el ansiado vigesimoprimer Grand Slam. Además, su temporada queda en el limbo. No podrá jugar los Masters 1.000 de Indian Wells y Miami en marzo. Tampoco el de Cincinnati en verano. Djokovic, que había moldeado su vida deportiva para dar prioridad a los grandes, se ha visto despojado de ellos. Y mientras tanto, Australia recupera la normalidad. Superado el caso Djokovic, el torneo pasa página. Colean los últimos suspiros de uno de los temas más espigados de la historia del tenis reciente, pero los jugadores ya muestran su hartazgo con ello. A Naomi Osaka, campeona de cuatro títulos de Grand Slam, le preguntaron sobre su opinión y no pudo ser más clara. «¿Va a cambiar algo lo que diga? No, ¿verdad? Pues prefiero no hablar de ello», respondió la nipona.

Nadal, tras ganar en primera ronda en el Abierto de Australia, también se posicionó a favor de dejar aparcado este caso de una vez por todas. «Ya estoy cansado de esto. Hace una semana, cuando ganó en la primera instancia, dije que la justicia había hablado. Dijeron que el visado era correcto y era lo justo. Ayer (por el domingo) la justicia dijo algo distinto y nunca iré en contra de la justicia. Lo que creo es que lo ideal en el mundo del deporte es que los mejores jueguen los mejores torneos. Si Djokovic hubiese jugado era lo mejor para todo el mundo», aseguró el balear, que se queda como el único representante del 'Big Three' en el torneo debido a la baja por lesión en la rodilla de Roger Federer.