Roger Federer saluda al público tras un partido. / AFP

Federer, cada vez más lejos

El suizo sale del 'top 10' de la clasificación ATP por primera vez desde febrero de 2017

ENRIC GARDINER Madrid

La mecha de la carrera de Roger Federer es cada vez más corta. El ocaso del tenista más estético de todos los tiempos y para muchos el mejor de la historia se cierne como una pesadilla que engulle un sueño. Porque su vuelta este 2021 a las canchas fue poco más que eso, un intento de reverdecer la gloria del pasado, de probar que todavía estaba al nivel exigido por la alta competición. Un choque contra el muro de sus 40 años y sus maltrechas rodillas.

Federer, con la mochila de los 20 Grand Slams a punto de cerrarse, caerá este lunes del 'top 10' de la clasificación ATP. Lo precipitó el avance de Hubert Hurkacz en Indian Wells, precisamente siendo este su último rival en el circuito. Y el que más daño le hizo, porque le infligió un 6-0 en Wimbledon, su casa, que sonaba a despedida y que hizo temer un anuncio de retirada temprano. Será la primera vez que Federer no figure entre las diez mejores raquetas del mundo desde febrero de 2017. Su frenazo a mediados de 2017 por problemas físicos le hizo caer hasta el puesto 17, pero se recuperó de manera meteórica, con un 2017 de ensueño (Australia y Wimbledon) que le hizo recuperar el número uno a principios de 2018.

Pero eso parece una utopía ahora. El Federer de la actualidad viene de una triple operación en la rodilla, con unos movimientos que parecen lastrados desde su retorno a principios de este año y con un bagaje de partidos carente de ritmo. Apenas ha jugado trece (9-4) partidos en 2021 y seis (5-1) en 2020. «Lo que necesito averiguar es cómo puedo seguir adelante desde aquí», apostilló el helvético en una entrevista reciente con GQ.

Solo el ránking congelado por la pandemia ha evitado que se viera a Federer en posiciones atípicas para él. Sin este sistema, que ha mantenido puntos que logró en 2019 hasta hace poco, el de Basilea estaría ahora rondando el filo del 'top 100'. La última vez que no figuró entre los 100 mejores del mundo fue en septiembre de 1999, lo que da una muestra de la magnitud de lo que ha conseguido y de su longevidad en uno de los deportes más castigadores del mundo.

Su vuelta a las pistas aún es un misterio. Tras su última cirugía, se encuentra recluido en Suiza, sin dar pistas sobre su estado y con la cada vez más lejana posibilidad de disputar Australia, donde atesora seis títulos. Las cuarentenas y la necesidad de llegar con mucha antelación al país oceánico, además del tiempo alejado de la familia, complican el viaje de un Federer que sabe que, de tener alguna remota oportunidad de sumar el 21 título de Grand Slam a su cinturón, sería en Wimbledon.

No hay muchas más certezas sobre él. No se sabe si 2022 será el año de su marcha, poniendo punto final en Wimbledon, hogar de sus ocho títulos, o incluso en el torneo que él creó, la Laver Cup, que el próximo año se celebrará en Londres, ciudad que le adora. «No voy a ser de los que se quedan por quedarse», afirmó Federer, que cada vez está más lejos y cada vez lo tiene más difícil. Por la presión de Rafa Nadal y Novak Djokovic, que ya le han atrapado, y el empuje de los jóvenes, que por fin parecen haberse quitado el miedo de encima.