Novak Djokovic celebra una victoria en el US Open. / afp

Grand Slam

Estados Unidos abre la puerta a Djokovic

El gobierno de Biden permitirá acceder al país sin vacuna y el tenista serbio podrá así disputar el US Open si el torneo le admite

CARLOS NIETO GARCÍA

«Si me dan permiso estaré y si no, no estaré. No es el fin del mundo». La cita es de Novak Djokovic hace un mes y hacía referencia a su participación en el US Open, el último Grand Slam de la temporada. Desde junio, Estados Unidos requería la pauta completa de vacunación ante el coronavirus para acceder a sus fronteras. Hasta ayer. El Centro de Control de Enfermedades norteamericano anunció que la población vacunada y no vacunada tendrá las mismas guías de actuación en el país. De esta forma, se abre la puerta a que el serbio pueda disputar el torneo de Nueva York.

La participación de Djokovic en Flushing Meadows no está del todo asegurada. El jugador está a la espera de que la organización del torneo le incluya en el cuadro. Si bien hace un año el tenista balcánico pudo participar ya que EE UU no exigía estar protegido ante el coronavirus, es de suponer que, una vez levantado el veto, el Abierto de Estados Unidos no se permitirá el lujo de rechazar la intervención del campeón de Wimbledon. Por si acaso, Djokovic se inscribió hace un mes para la disputa del último grande del año, el que, de conquistar, le volvería a igualar con Rafa Nadal en lo más alto con 22 entorchados. Fue entonces cuando un comunicado del US Open descartó cualquier posibilidad de que el actual número seis del mundo recibiese una exención médica para competir. «Respetaremos la posición del gobierno de Estados Unidos respecto a los viajes al país de los ciudadanos no estadounidenses no vacunados», fue el anuncio del torneo. Una negativa a Djokovic ocasionaría un tsunami similar al ocurrido en enero en Australia, cuando fue deportado del país oceánico tras permanecer recluido durante cuatro días en un centro de inmigración de Melbourne. El serbio, por entonces número uno del mundo, se convirtió en un héroe nacional y dividió a la opinión pública entre aquellos reacios a vacunarse y los que optaban por el pinchazo como principal vía para frenar la epidemia.

Poco rodaje

Tres veces ganador en la Arthur Ashe y finalista de la pasada edición (Medvedev le privó de completar el Grand Slam tras haber ganado los tres anteriores), Djokovic no ha dejado de entrenar confiando en las remotas posibilidades que tenía de disputar el final de la gira americana. Ya se perdió el Masters 1.000 de Montreal que se disputa estos días debido a que Canadá también prohíbe la entrada de viajeros no vacunados, pero se apuntó al de Cincinnati, torneo de idéntica categoría que se celebra la próxima semana. A pesar del levantamiento de la prohibición de la administración Biden, finalmente el de Belgrado no estará en Ohio porque los trámites burocráticos no llegan a tiempo. De esta forma, Djokovic llegaría al US Open (arranca el 29 de agosto) falto de ritmo competitivo y sin partidos oficiales en sus piernas. Su último compromiso fue el 10 de julio precisamente la final de Wimbledon en la que venció en cuatro sets a Nick Kyrgios. Apenas ha disputado este año 29 encuentros. También ganó en Roma.