Novak Djokovic celebra el triunfo. / Reuters

US Open

Djokovic está a una victoria del Grand Slam

El serbio disputará contra Daniil Medvedev «el último partido» de su carrera

ENRIC GARDINER

Será el 12 de septiembre cuando Novak Djokovic tenga la oportunidad de romper dos de los récords más importantes de su carrera. El serbio derrotó a Alexander Zverev en una batalla de más de tres horas y media (4-6, 6-2, 6-4, 4-6 y 6-2) para meterse en su noven final del US Open y ostentar a dos galardones impensables para el resto de mortales.

Este domingo aspirará a convertirse en el hombre con más Grand Slam de la historia, con 21, por encima de los 20 de Rafael Nadal y Roger Federer, y a ser el primero desde Rod Laver en 1969 en conquistar los cuatro grandes torneos en un mismo año. Precisamente Laver estuvo presente en la Arthur Ashe para disfrutar de la penúltima maniobra de escapismo del de Belgrado. Porque por cuarto partido consecutivo, comenzó cediendo el primer set.

Volvió el Djokovic incómodo, como atacado por la presión, el que es vulnerable. El problema para sus rivales es que ese estado apenas le dura un set. Como en los tres encuentros anteriores, la pérdida del parcial le empuja hacia delante, le despeja la mente y le motiva. Incluso se dio cuenta Zverev, al que le tembló el pulso para entregar, ya en la segunda manga, su primer saque con una doble falta. Cuando Djokovic alcanza el modo zen, da miedo.

Recuperó el control del partido, se llevó el segundo parcial y también el tercero, pese a perder su primer punto de set en un intercambio de 53 golpes. Al segundo no hubo piedad. Djokovic enfervoreció a los más de 20.000 espectadores de la Arthur Ashe y posó sus ojos sobre Laver. Un set le separaba de poder luchar por lo que nadie en 50 años ha conseguido.

Pero Zverev, que aparecía en este escenario con 16 victorias seguidas y el precedente de Tokio, donde remontó al balcánico, buscaba el triunfo que por fin le pusiera a la altura de los mejores y es que los 11 partidos que ha jugado en Grand Slam contra top 10, los ha perdido. Todos. Una losa que amagó con levantar cuando se agarró a la pista para igualar el encuentro a dos sets y mandarlo a un quinto.

El alemán apuró el último aliento para derribar al gigante, pero Djokovic, que ya implosionó en Tokio, donde se le escapó el 'Golden Grand Slam' tiene un coto privado en los 'major', como si siempre fuera capaz de elevar el nivel en los momentos más importantes. Le pegó un manotazo de realidad, se adelantó 5-0, cerró 6-2 y evitó que su pelea por la historia se cortara antes de tiempo.

El 12 de septiembre Novak Djokovic luchará por convertirse en el mejor y lo hará contra un Daniil Medvedev que se deshizo sin problemas de Felix Auger-Aliassime (6-4, 7-5 y 6-2). El ruso le ha ganado tres de los últimos cinco choques a Djokovic, pero en la única final de Grand Slam que jugaron, a principios de año en Australia, el serbio reinó sin problemas.