Primera ronda

Djokovic avanza con rasguños

El serbio inicia la conquista de su vigésimo primer Grand Slam con victoria ante el joven Rune, pero dejándose un set

ENRIC GARDINER

Novak Djokovic ya está a un partido menos de erigirse a ojos de muchos como el mejor tenista de la historia. El de Belgrado arrancó la caza de su vigésimo primer Grand Slam en el Abierto de los Estados Unidos con triunfo ante el joven Holger Rune, de 18 años, pero con el imprevisto de dejarse un set por el camino (6-1, 6-7 (5), 6-2 y 6-1).

En sus 16 participaciones en el torneo estadounidense, es la sexta vez que comienza perdiendo un parcial y solo en una de ellas terminó levantando el título, la más reciente, además, en 2018. Aun así, es un buen inicio para un Djokovic que estuvo muy certero al servicio, con 17 saques directos, y que tampoco tuvo que gastar demasiado combustible, puesto que Rune, número 145 del mundo, acabó sucumbiendo a la presión y los nervios y sufrió calambres que lastraron su rendimiento en el último parcial.

Djokovic, que también cedió un set en su debut en Wimbledon, donde ganó el torneo, se medirá en segunda ronda a Tallon Griekspoor. El neerlandés, 121 de la clasificación ATP, dio la sorpresa ante Jan-Lenard Struff y le eliminó en cinco sets, pero no debería ser problema para un Djokovic que en toda su carrera solo ha perdido una vez en Grand Slam contra un tenista fuera de los 100 mejores, en el Abierto de Australia 2017.

Carreño, la sorpresa negativa

La Armada sufrió un mal día en el US Open, con varias eliminaciones tanto en el cuadro masculino como en el femenino. El palo más gordo se lo llevó Pablo Carreño. El asturiano, que defendía las semifinales logradas aquí en 2020, se estrelló en cinco parciales contra el estadounidense Maxime Cressy (5-7, 4-6, 6-1, 6-4, 7-6 (6)) desperdiciando por el camino cuatro pelotas de partido y una ventaja de dos sets a cero. Con esta derrota, el medallista de bronce en Tokio, caerá, como mínimo cuatro posiciones en el ranking, hasta el puesto 16, al no poder defender los 720 puntos que logró hace un año.

Tampoco pudo avanzar a la siguiente ronda Jaume Munar, que se vio superado por el ruso Aslan Karatsev, semifinalista en Australia (7-5, 1-6, 6-3 y 6-2). El mallorquín puso en aprietos a Karatsev, igualando la pérdida del set inicial, pero no pudo hacer nada cuando el ruso cogió ritmo, consiguiendo su primer triunfo en más de un mes. El capítulo de bajas lo cerraron Nuria Parrizas, que tras pasar la fase previa cayó contra la rusa Varvara Gracheva por 5-7, 6-0 y 6-2, mientras que Cristina Bucsa, que también venía de superar la ronda previa, cedió ante la suiza Jil Teichmann, finalista en Cincinnati (6-3 y 6-4).

Pero también hubo buenas noticias en la segunda jornada en Flushing Meadows. Albert Ramos se convirtió en el tercer español en ganar un encuentro a cinco sets en esta edición, al inclinar a Lucas Pouille (6-1, 5-7, 5-7, 7-5 y 6-4) salvando por el camino dos bolas de partido. El catalán se medirá en segunda ronda contra Alexander Zverev, que suma ya doce victorias consecutivas entre este torneo, Cincinnati y los Juegos Olímpicos. También avanzó Roberto Carballés, que se deshizo del estadounidense Tommy Paul por 7-6 (5), 6-2, 1-6 y 6-3), y en la siguiente instancia chocará contra el canadiense Denis Shapovalov, al que ya derrotó el año pasado en Roland Garros.

Paula Badosa, que viene a replicar y mejorar sus resultados de este año, no tuvo obstáculos para eliminar a Alison Van Uytvanck (6-4 y 6-3) y conseguir el primer triunfo de su vida en Nueva York. Badosa se medirá en segunda ronda a Gracheva, verdugo de Parrizas. Ya de madrugada, Sara Sorribes se cargó a la número 24 del mundo, Karolina Muchova, por 6-2 y 7-6 (3) y tendrá un duelo ahora contra Su-Wei Hsieh.